miércoles 30 de julio de 2008
¡A apretarse el cinturón que llegaron las vacas flacas!
Estudiar nuestra fe
lunes 21 de julio de 2008
Hace rato que somos iguales.
La felicidad en una familia no está en "quién lleva los pantalones" para los demás, sino en en la forma en que se repartan las tareas y en esto yo no veo mucho machismo por aquí. Hablo de familias normales, de trabajadores que dependen de sus sueldos y envían a sus hijjos a escuelas públicas. Creo que si el Gobierno se preocupa de estos temas debe hacerlo de forma externa, no inmiscuirse directamente en la idea personal que pueda tener uno u otro acerca de su modelo de familia, pues eso es privado. Sí deben tomarse medidas educativas para evitar las actitudes violentas y legales para castigarlas una vez hayan sucedido. Creo en la contundencia de las leyes, es lo único que puede hacer desistir a una persona de hacerle daño a otra. Y debe ser ejemplarizante, proporcional al daño infligido.
domingo 20 de julio de 2008
Saludos navegantes de la red...

martes 10 de junio de 2008
¡Estoy harta de publicidad engañosa!!!
sábado 24 de mayo de 2008
Sobre las personas que nos rodean.
¿Cuántas veces te presentan a alguien y te llevas una impresión errónea, y al pasar los días y profundizando, acabas entendiendo?. Muchas, nos pasa a todos. Pero debemos tener en cuenta que la educación, la tradición, la familia y el medio es diferente para cada uno de nosotros y que no somos más que el reflejo de aquello que nos influye.
Por eso debemos abogar por la paz, no como idea abstracta o en referencia sólo a la guerra (que ya es muy mala), sino a la guerra interior que tenemos que librar a la hora de entablar relaciones con personas a las que tenemos por "difíciles". Y no es que seamos masoquistas sino que tratemos de ponernos en el lugar del otro, sin dejar pasar la grosería, eso no; pero sí suavizando la frase que vamos a contestar. Eso es difícil, está claro, pero es la única manera de que no vayamos por ahí peleando con todos. Porque si me pongo a pensar: y a mí ¿quién me aguanta? ¿Quién justifica mis malas actitudes, mis cambios de humor, mi mala respuesta en muchos casos?
Cuando me encuentro en ese dilema yo hablo con Dios Trino y le pido la sabiduría del Padre, el amor del Hijo y la fuerza del Espíritu para entender a esa persona y a mí, ofreciéndole mi acción, tratando de HACER lo mejor posible. A veces se choca contra un muro, pero ningún muro es eterno y sí lo es la palabra de Dios. Y a veces, el muro más grande que tenemos que derribar, es el nuestro. Por eso seguimos a Jesús: el camino es difícil; pero ya tiene las señalizaciones.




