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miércoles 30 de julio de 2008

¡A apretarse el cinturón que llegaron las vacas flacas!

No me gusta escribir sobre política en este blog, que trata de ser un vínculo espiritual entre los que lo lean y yo misma, pero no puedo sustraerme al gusanillo que me está picando desde anoche. Y es que viendo los noticieros me llaman la atención las declaraciones del Sr Sebastian, creo que es Secretario de Industrias o algo de eso, proclamando que van a repartirse bombillas de bajo gasto para ayudar a ahorrar. Bueno casi me caigo del sofá del susto: casi casi lo dijo con las mismas palabras de Fidel Castro cuando hablaba allá en Cuba acerca del período especial. ¡me me dio un yuyu!!!. Y es que para cualquier cubano volver a tener un gobierno que te esté dando la lata sobre ahorro y apretón de cinturón, ¡le ronca el mango, asere! (como diría, de forma un tanto chabacana, un habanero, pero muy alegre, que a estas cosas hay darles con la risa o te vuelves loco). Primero fue, hace ya unos meses, el recorte en el presupuesto alimentario: "hay que comer conejo" (aquello parecía una broma, vamos que "lo puso a huevo", como dicen los gaditanos). Después la campaña en defensa de las motos (cosa que se agradece, pero que no es gratis, sino ya veremos) pues se han dado cuenta de es un medio de locomoción más económico y un ratito más tarde dijo aquello de lavar la ropa y la vajilla de noche, como si a esas horas se pudiera ahorrar algo . Si seguimos de esta guisa, creo que lo próximo será trabajar en huertos comunes, para abastecer al barrio y paliar la crisis de los precios de las verduras, que cada vez están más altos; y si seguimos elucubrando puede que nos regalen las ollas arroceras (que por cierto son magníficas). En resumen: tanto amigarse con los gobiernos (y dictaduras) latino americanas, el Gobierno Español terminará imitando el Período Especial y al final terminarán de echarle las culpas al de siempre: el imperialismo yanqui. Que ese es el cuento del que han vivido Fidel y sus acólitos durante 49 años, que se dice rápido.
Espero no ofender a nadie, sólo he querido hacer un análisis desde el punto de vista de una ciudadana de a pie, que no analista político ni económico. Al final al que le duele es al que tiene que rascarse el bolsillo y quedarse en casa sin vacaciones porque la situación de crisis-no crisis ronda y no es tan irreal como nos quieren hacer ver desde hace meses.

Estudiar nuestra fe

Siempre he admirado la perseverancia en el estudio de personas con otras religiones, ajenas a la católica y he admirado a otras vertientes del cristianismo, en los que he visto un afan de saber, de leer y de comprender su fe, que muchas veces no se corresponden en los católicos. La Biblia, ese libro que encierra la sabiduría y la experiencia de aquellos que fueron amigos de Dios, nos habla de muchas cosas, cotidianas unas y otras trascendentales y sólo si la leemos detenidamente, sólo si nos hacemos asiduos a su lectura, las podremos ver y comprender.

La enseñanza de este libro no se circunscribe a las experiencias de otros, que ya han pasado por la Historia, sino que nos señala un camino y una vivencia que se aplica a nuestra vida diaria y de la cual sacamos una enseñanza. Porque ¿qué son las parábolas con las que Jesús enseñó a los doce apóstoles sino retazos de la vida de muchos que, a la vez, somos nosotros mismos?. Cuando leemos podemos vernos retratados en esas parábolas: la madre angustiada que pide por la vida de su hija, por su salud (física y mental); la joven Magdalena, confundida por su sensualidad, que está buscando una guía; el joven rico que no sabe vivir su vida, al que llega un momento que no le vale tanta riqueza material y quiere seguir a Jesús; pero no se atreve; la avaricia del cobrador de impuestos, la cabezonería del hijo pródigo y su posterior arrepentimiento.Cuando vamos al Antiguo Testamento y vemos lo malagredecido que llegó a ser el pueblo de Israel con Moisés y por tanto, con el Señor, y se fueron a adorar dioses de barro y se taparon los oídos, para no escuchar a su guía nos podemos ver reflejados y cuando leemos los Hechos de los Apóstoles, en los que se describe el sacrificio de tantos cristianos en los principios ¿quién es capaz de decir que no nos enseñan en la actualidad?. ¿Cuántas veces nos sentimos señalados e interpelados al leer la Biblia?. Cuantas veces somos avariciosos, impasibles, falsos, tibios y faltos de fe.

Si todos leyéramos y estudiáramos, interiorizando las enseñanzas de la Biblia estaríamos más capacitados para defender nuestra fe y para entender nuestras debilidades. Seríamos más felices y andaríamos menos deprimidos, pensando en qué comer, con qué vestirnos, qué más tener. Les dejo con esta meditación, que espero sea de provecho.

lunes 21 de julio de 2008

Hace rato que somos iguales.

Me asombré cuando el Sr Zapatero creó un Ministerio especial para tratar de la igualdad entre hombres y mujeres, entre los diferentes estratos de nuestra sociedad; pero cada día que pasa se me queda más "cara de pócker", pues no pasa un día sin que salgan noticias sobre la titular del susodicho ministerio. La Sra Aído tiene una forma críptica y misteriosa de plantear sus ideas o, en el mejor de los casos, sigue al pie de la letra la forma enjundiosa (no por culta) de su jefe. Y es que, a estas alturas de la historia de este país, es poco profundo hablar de desigualdades entre los sexos en el ámbito privado y familiar. Una de las primeras cosas que me gustó de España cuando emigré fue precisamente lo poco machista que son los hombres españoles, sobre todo los jóvenes. Veo a muchos padres cuidar de sus hijos para que la madre trabaje, llevan a sus niños al médico, les dan de comer, ponen la lavadora y friegan el suelo. En mi opinión veo solidaridad en la mayor parte de los hombres españoles. Otra cosa es que no lo hagan "tan perfecto" a como lo hace una mujer, y esto no es una opinión a la ligera: es fruto de mis preguntas directas y el estudio de la sociedad que me rodea.

Se que muchos pueden sentirse ofendidos por mis ideas: si es mujer puede que no le guste porque me tachan de ser un poco conservadora, si es hombre, puede que se disguste por ser muy directa al criticarles. Pero nunca llueve igual para todos. Pues yo soy de la opinión que los sexos tiene igualdades pero también tienen roles sociales diferentes. Creo que en la mujer sigue recayendo el grueso de la responsabilidad familiar porque es la encargada, la responsable por así decirlo, de la transmisión de los valores familiares, y eso lo hace de forma callada y constante, y es capaz de combinarlo con un trabajo fuera de casa. El hombre siempre será el pilar, la base y el elemento equilibrante de una casa. Un ejemplo sencillo: las mujeres siempre sabemos lo que queremos comprar, el color de la pintura que hay que dar, en qué vamos a gastar el dinero; pero es el hombre el que nos impide (léase el que evita) comprar a la ligera, llevarnos lo primero que vemos, o mandar al niño a un equipo de juegos o deportes que nos gusta a nosotras pero que no le convienen.
La felicidad en una familia no está en "quién lleva los pantalones" para los demás, sino en en la forma en que se repartan las tareas y en esto yo no veo mucho machismo por aquí. Hablo de familias normales, de trabajadores que dependen de sus sueldos y envían a sus hijjos a escuelas públicas. Creo que si el Gobierno se preocupa de estos temas debe hacerlo de forma externa, no inmiscuirse directamente en la idea personal que pueda tener uno u otro acerca de su modelo de familia, pues eso es privado. Sí deben tomarse medidas educativas para evitar las actitudes violentas y legales para castigarlas una vez hayan sucedido. Creo en la contundencia de las leyes, es lo único que puede hacer desistir a una persona de hacerle daño a otra. Y debe ser ejemplarizante, proporcional al daño infligido.
Espero que nadie se sienta ofendido: sólo es una reflexión en voz alta.





domingo 20 de julio de 2008

Saludos navegantes de la red...


Para aquellos amigos que pasan por aquí y se extrañen de mis ausencias: debo decirles que la red a veces se me enreda en los dedos y termino haciendo cosas disparatadas, algo así como decir que sí a una publicidad engañosa y terminar con el pc bloqueado. Así he pasado todo este tiempo hasta que el mejor marido del mundo puso fin a mi desdicha formateando el ordenador. De cualquier manera aquí estoy de nuevo, dispuesta a poner en letras mis ideas y a compartir mi vida con ustedes. Les traigo un ramo de flores que son muy bonitas, espero que les gusten a todos...


martes 10 de junio de 2008

¡Estoy harta de publicidad engañosa!!!

No se si a Uds les pasa lo mismo pero cuando llego a casa y veo el buzón copado de cartas publicitarias me pongo histérica. Bueno, pensarán algunos, no es para tanto mas yo creo que sí: es una pérdida de tiempo y, lo peor, un gasto de papel innecesario. Porque saquemos cuentas: ¿cuántos árboles se cortan para hacer tanto papel? Cuando las televisiones se pasan un año diciendo eso de "un año, diez acciones" o "doce meses, doce acciones" etc, etc ¿a nadie se le ocurre pensar en que debería hacerse una campaña contra la tala indiscriminada de árboles?. Y es que nos quejamos constantemente del cambio climático y de que se muere el planeta pero seguimos permitiendo que se haga papel para mandar cartas que nadie lee.
Y es que esto de la publicidad tiene su intrígulis porque ¿quién le da permiso a esas empresas que te venden lo invendible para escribirte a tu casa?. ¿Quién les da la dirección?. Que yo recuerde nunca les he pedido que me llenen el buzón de cartas que me dicen que he ganado un premio o que puedo disponer de dinero en 24 horas. A veces me da la impresión de que esas personas me toman por tonta.
¿Y qué decir de esos pobres telefonistas que te llaman diariamente para ofrecerte lo que sea?. Ya no se cómo responderles y es que se me hace difícil rechazar a esos trabajadores que se esfuerzan por vender algo que no me interesa y muchas veces termino escuchando todo el rollo, por no colgar o no ser grosera. No dejo de pensar que no tienen la culpa de trabajar en una empresa que se dedica a manipular a las personas con tal de vender. A veces se dan situaciones graciosas, como cuando les dices que eres la limpiadora y no la dueña; pero otras veces te ganas la enemistad del que te habla desde el otro lado; porque ellos están para vender y es lógico que lo intenten.
Bueno, será que a veces uno tiene menos tiempo o deseos de hablar, el caso es que hoy no me he levantado con ánimos, después de una noche de trabajo, cuando estaba cogiendo el sueñito de la mañana, suena el teléfono y me dice: ¿es la señora de la casa?. ¡¡¡NO!!! he contestado. Pero ya no me he podido dormir así que me siento a escribir, buscando un poquito de solidaridad en la red. Si a ustedes les pasa algo parecido no dudéis en escribirme.

sábado 24 de mayo de 2008

Sobre las personas que nos rodean.

He leído, blogueando por la red, un artículo interesante acerca de la sensibilidad que tienen algunas personas. Se decía que algunos son tan sensibles que hay que andar con pies de plomo al hablarles, para no ofenderles. De este post saco una conclusión: ¿acaso es mejor aislar a esas personas y no tratarles porque tememos su respuesta?. Yo soy algo cabezota y cuando alguien es de esa forma, un poco "tiquismiquis" o de personalidad hipersensible, lo que trato es de hablarle más, demostrándole que no se puede excluir de la sociedad en que se desenvuelve. Creo que muchas veces pecamos de airear los problemas del prójimo sin pararnos a pensar que quizás lo que necesitan es un oído receptor, un consejo, una mano amiga. Este es uno de esos momentos en que es preferible "coger el toro por los cuernos".

¿Cuántas veces te presentan a alguien y te llevas una impresión errónea, y al pasar los días y profundizando, acabas entendiendo?. Muchas, nos pasa a todos. Pero debemos tener en cuenta que la educación, la tradición, la familia y el medio es diferente para cada uno de nosotros y que no somos más que el reflejo de aquello que nos influye.

Por eso debemos abogar por la paz, no como idea abstracta o en referencia sólo a la guerra (que ya es muy mala), sino a la guerra interior que tenemos que librar a la hora de entablar relaciones con personas a las que tenemos por "difíciles". Y no es que seamos masoquistas sino que tratemos de ponernos en el lugar del otro, sin dejar pasar la grosería, eso no; pero sí suavizando la frase que vamos a contestar. Eso es difícil, está claro, pero es la única manera de que no vayamos por ahí peleando con todos. Porque si me pongo a pensar: y a mí ¿quién me aguanta? ¿Quién justifica mis malas actitudes, mis cambios de humor, mi mala respuesta en muchos casos?


Cuando me encuentro en ese dilema yo hablo con Dios Trino y le pido la sabiduría del Padre, el amor del Hijo y la fuerza del Espíritu para entender a esa persona y a mí, ofreciéndole mi acción, tratando de HACER lo mejor posible. A veces se choca contra un muro, pero ningún muro es eterno y sí lo es la palabra de Dios. Y a veces, el muro más grande que tenemos que derribar, es el nuestro. Por eso seguimos a Jesús: el camino es difícil; pero ya tiene las señalizaciones.