jueves, 24 de abril de 2008

De colores.

Amigos cursillistas de toda España: para aquellos que nola tengan, copio la canción-himno del MCC, esa que se escucha constantemente y en muchos idiomas siempre que nos reunimos. La música de la misma se puede encontrar en Internet, sólo tienen que poner el título en el Google y ya sale. Hay muchas versiones pero la letra más bonita es esta:

---De colores-

De colores,de colores se visten los campos en la primavera.
De colores
de colores son los pajarillos que vienen de fuera.
De colores,
de es el arco iris que vemos lucir
Y por eso, los grandes amores, de muchos colores
me gustan a mí.

De colores,
de colores brillantes y finos se viste la aurora.
De colores,
de colores son los mil reflejos que el sol atesora.
De colores,
de colores se viste el diamante que vemos lucir
Y por eso, los grandes amores, de muchos colores
me gustan a mí.

Jubilosos,
jubilosos vivamos en Gracia puesto que se puede.
Saciaremos,
saciaremos la sed ardorosa del Rey que no muere.
Jubilosos,
jubilosos llevemos a Cristo un alma y mil más,
difundiendo la luz que ilumina la gracia divina
del gran ideal.

De colores ,
de colores se viste la flor de las flores:María.
De colores,
de colores de Gracia se viste la Madre del día.
De colores,
de colores de Gracia se visten sus hijos también,
Que la noche del mundo ha pasado
porque Ella ha alumbrado la Luz en Bélén.




Los muñequitos rusos.

No hace mucho entré en un blog, cubano por más señas, en el cual se hacía un recuento de los muñequitos rusos y de otras nacionalidades, que estuvieron presentes en nuestra infancia. La verdad es que a mí, particularmente, me gustaban mucho, incluso ahora me gustan, lo que ha quedado demostrado después de una tanda que me dí durante más de cuatro horas de todos los que encontré. Todos están en Youtube y tienen buena calidad y no puedo sustraerme al deseo de hablar de ellos.
Si la memoria no me falla los que más me gustaban eran Lolek y Bolek, Mashenka y el oso y La princesita rana ( otra traducción, más fiel, era Basilisa la sabia). El tío Stiopa me traumatizó durante un tiempo, pues era el paradigma de comunista y había que parecerse a él por h...
La Familia Frolich era muy popular y creo que adelantada para nuestras mentes caribeñas (ya los alemanes estaban al loro de otras cosas, que a nosotros no nos llegaban). Eran modernos, desenfadados y me parece ahora, que se estaban cansando del comunismo. Había un dibujo que nos gustaba mucho a mi hermana y a mí: un cuento alegórico de la valentía a través de la historia de dos hermanos pastores que se enfrentan al malvado Asdajab ( no se si se escribe así, pues hace mucho de esto). La calidad del dibujo era impresionante para la época, casi como los de Disney actuales.
El riachuelo era precioso, hablaba de la solidaridad entre los animales del bosque para salvar a un riachuelo al que un sapo feísimo atrapa en una charca. La canción de la abejita era graciosa y pegadiza, aún la puedo entonar. ¿Y qué decir de La Pastora y el Desollinador?. Aquello era amor en estado puro aunque con un final al que no nos conformamos nunca.
Me gustaría que aquellos que lean esto me escriban su experiencia con los dibujos de su infancia. Creo que es una forma de rescatar un poco lo que llevamos dentro del niño que fuimos.

La gente de mi barrio.

Muchas veces he pensado en lo que dejé atrás, hace ya trece años; pero si me preguntaran qué es lo que más extraño diría sin vacilar: la gente que dejé allá. Cuba es una metáfora en mi vida y también una nebulosa que cada cierto tiempo veo por el prismático de otros, buscando en el cielo de las noticias aquellas que, supongo, son más verídicas. Con los años he aprendido que el papel aguanta mucho más de lo que parecería a simple vista, si lo pesamos o medimos. Así las cosas sólo escucho la voz de mi memoria y, si a veces lo paso al papel, léase ordenador, es por el miedo a ese Alzehimer que anda por ahí y que cualquier día me pilla, cual moderno hombre del saco.
Ahora y aquí recuerdo la turba de chiquillos que éramos, corriendo detrás de un perro o gato que se perdió en nuestro barrio, persiguiéndoles para experimentar la crueldad, bandera ineludible bajo la cual íbamos todos hasta crecer un poquín más. Los días en el parque comunitario, donde Vladimir y sus tres hermanos colgaban un sapo de una vara y nos asustaban a las niñas (nunca he sabido el miedo, tan generalizado que le teníamos a esos pobres batracios), hasta que llamábamos a las madres protectoras para que "sacaran la cara por una". Y el beisbol o pelota, que muchas veces se jugaba con la cabeza de una muñeca al no tener la bola real. Mi muñeca Dunia terminó sus días de esa forma y yo tan pancha. No se me olvidan las broncas de los chicos, más frecuentes de lo que parece (gracias a Dios siempre acabábamos amigos para siempre), en las que se enarbolaban las armas más insólitas, o sea: lo que tuvieras a mano. Recuerdo un día especialmente duro en que Elizardito me golpeó con un ladrillo en toda la mollera y yo estuve a punto de arrancarle el cuero cabelludo con una lata. Pero lo mejor era jugar a los piratas, al tejo y a los corros, donde participábamos ambos sexos sin complejos, riendo y gritando con toda la fuerza de los pulmones que te da la edad. La pandilla se componía de los tres hijos de Odilia: Juan Carlos, Ernesto y Vladimir. Los de Maruca eran Elizardito y Elizabet. Adela, la hija de Nena y a veces se incorporaban parte de los hijos de Monguito Revolución (tremendo sobrenombre, de hecho nunca supe su nombre verdadero). Nada como la infancia para conjurar los recuerdos más pillos e inocentes.

Lo prometido es deuda

Mis compañeros del MCC me pidieron que pusiera este poema en el blog, porque es muy bonito y esclarecedor, así que ahí va. No se de quién es, pero sí que es hermoso....

"Y Dios dijo NO......"
Le pedí a Dios que quitara mi orgullo y Dios dijo NO...
Me dijo que no era algo que Él tenía que quitarme
sino que yo tenía que entregar.
Le pedí a Dios que sanara a mi niño impedido
y Dios dijo NO...
Me dijo que su espíritu estaba sano
y que su cuerpo era algo temporal nada más.
Le pedí a Dios que me diera la felicidad...
y Dios dijo NO...
Me dijo que él da bendiciones,
la felicidad depende de mí.
Le pedí a Dios que me evitase todo dolor...
y Dios dijo NO...
Me dijo que el dolor y el sufrimiento
me apartan de las preocupaciones mundanas
y me acercan más a Él.
Le pedí a Dios que hiciera crecer mi espíritu
y Dios dijo NO...
Me dijo que debo crecer personalmente
pero que Él me podaría de vez en cuando.
Le pregunté a Dios si me amaba
y Dios dijo Sí...
Me dijo que me había dado su único hijo
que había muerto por mí
y que un día estaré en el paraíso porque tengo fe.
Le pedí a Dios que me ayudara a amar a otros
como Él me ama y Dios dijo:
"por fin estás comenzando a aprender".
-----------------------------------------------------------------------------------------------
Oración de Madre Teresa de Calcuta:
María, queridísima Madre:
dame tu corazón, tan hermoso, tan puro, tan inmaculado,
tan lleno de amor y humildad para que yo pueda recibir a Jesús
como tú lo hiciste y apresurarme a llevarselo a los demás
Dios te bendiga.
-----------------------------------------------------------------------------------------------
Oración para el final de Pascua, leída en la Pascua Juvenil de 1994 en La Habana y en la cual participé.
Crito resucitado, has surgido del polvo
como una flor cuajada de promesa cumplida:
Los brazos de la cruz, convertidos en alas
remontaron la ofrenda de tu vida a lo eterno.
El trigo sepultado rindió su fiel cosecha.
Se vertió la vasija con todo el vino nuevo.
El amor dio su fruto madurado a la sombra.
La esperanza es un pan cocido en la mañana
de Pascua,para dar a cada caminante.
Tenemos al alcance la tierra prometida.
Acompáñanos Tú, Cristo Resucitado.
Sé la mano que guía la marcha de tu pueblo.
Enséñanos a amar mientras andamos...
Pero si nos herimos, pero si nos matamos,
pero si todavía no aprendemos que, al menos
en la pasión y muerte de de los hombres de hoy
amanezca la vida para los hombres del mañana.

lunes, 21 de abril de 2008

Carta de gratitud.

Soy de esas personas que no creen en las casualidades; pero sí en que las cosas que te ocurren en la vida vienen en un plan de Alguien que sabe de y de tu más recóndito interior. Así me ha pasado con todo en estos 45 años que llevo en la Tierra, como ser alumna destacada, volando por encima de una mala salud. Tener vocación por sanar a otros a partir de ello, luchar por un sueño y conseguirlo, todo tuvo un por qué y una clarividencia que estaba por encima de mi capacidad. El encuentro con Dios también fue de esas cosas que no "debía" ocurrir, dado el medio en que me desarrollé; pero allí puso Dios una persona, a la que no dí nunca las gracias por ello, y que era mi amigo Andrés, Andresito para todos sus amigos. También estuvo con él José Ramón, una de las personas más dulce y buena que he tratado, que estaba con los Hermanos Capuchinos en aquél momento. Ambos me enseñaron la Palabra y me hicieron entrar en un mundo hasta ese momento desconocido para mí. Así me integré en la Parroquia de Bahía Honda, pueblo a donde había sido destinada a trabajar. Era un grupo de católicos magnífico, con unos jóvenes entregados y activos, nadando a contracorriente dentro de una sociedad que ya no tenía un Norte espiritual.
El coro era muy bueno, habían chicas dignas de cantar en un coro de gospel, de esos que salen en las pelis de negros afro americanos. El cura era un Misionero Canadiense, del cual no recuerdo el nombre, pues siempre le traté de Padre: se lo merecía sin reservas. Él me bautizó de nuevo, pues yo quería hacerlo de forma conciente y con él hice mi Confirmación y primera Comunión. Nunca logré cantar en el coro porque el cura decía que si yo cantaba, él perdía a sus feligreses ( porque no me escuchó en Portugal, cantando la Salve Rociera jejeje).

Con Andresito y José Ramón comencé a visitar a los Salesianos de La Habana Vieja, los del Templo de Mª Auxiliadora, sita en Brasil 113, si me acuerdo bien. Allí estaban el P. Bruno y el P. Juan, ambos italianos, salesianos de la cabeza a los pies, que empezaron a guiarme más seriamente para que yo comprendiera la Buena Nueva y la Doctrina de la Iglesia. Y ellos me llevaron ante la M. Sor María Rosa, superiora de las H.M.A. (Hijas de María Auxiliadora), con las cuales pasé momentos inolvidables y a las que agradeceré siempre su preocupación por mí. Allí iba los fines de semana y los días de vacaciones, aprendiendo lenta pero eficazmente, que Dios tenía un plan para mí. Me enseñaron a orar, a cultivarme en la Biblia, a trabajar sin descanso, sin pensar en mi interés personal solamente.

Con los años entendí que ser cristiano, comprometerme con mi Parroquia, con la oración y la acción eran el plan que se había trazado desde hacía mucho y eso es lo que trato de hacer diariamente: ser mejor cristiana siendo mejor trabajador, mejor hija, mejor esposa y mejor hermana, amiga y compañera. Aunque a veces cuesta, se lo ofrezco diariamente al Señor, con entusiasmo y gratitud. Gratitud porque sin su impulso y apoyo no se pueden hacer las cosas. Gratitud por todas aquellas personas que puso en mi camino y que han contribuido a mi enriquecimiento espiritual. Pero como vamos creciendo todo el tiempo, también le agradezco por todos aquellos que conozco actualmente y que , sin saberlo casi, me ayudan a ser mejor.

jueves, 17 de abril de 2008

Aquí van más fotos...



Aquí estan los grupos de Sevilla y Huelva unidos, como buenos andaluces, gozando al máximos de las actividades. Juntos actuamos, reimos, nos emocionamos.

Fotos de las actuaciones de los grupos de cursillistas.

Este es el grupo de la República Checa, fueron pocos, pero cantaron mucho.


Este cursillista venía de Madrid y las chicas son de República Dominicana, muy agradables.


Este es parte del grupo de Madrid, como pueden ver había mucha juventud por allí. Cantaron varias canciones y daba mucha alegría ver cómo los niños seguían las coreografías.
Este grupo de cursillistas era de Portugal.



Aquí vemos a los cursillistas de Croacia.
Había muchos cursillistas de todoa Europa, pero también vinieron de Viet Nam, Tahilandia y de un país africano del que no logro recordar el nombre. Si puedo, pondré varios vídeos de las actuaciones de ellos.

martes, 15 de abril de 2008

¡¡¡¡Felices Cursillistas!!!!!

¡Que alegría cuando me dijeron vamos a la casa del Señor!....Así nos hemos sentido los cursillistas de Huelva cuando nos invitaron a la Ultreya Europea, que ha tenido lugar del 11 al 13 de Abril del año en curso. ¿ Y qué mejor lugar para un encuentro de cursillistas cristianos que el Santuario de Fátima?. Un lugar lleno de historia, de paz y de simbolismo para los católicos, donde la Virgen se apareció a tres pastorcillos humildes y pobres (pobres materialmente, pero con una riqueza espiritual que ya quisiéramos todos para nosotros). Allí, bajo una gran encina, Ella les aseguró el Amor del Padre a toda la humanidad y les dijo que todos debemos ir a Él a través de su hijo, Jesucristo. Ha sido uno de los fines de semana más emotivos de mi vida, he sentido el Amor del Padre a través del amor que he experimentado de mis hermanos en la Fe: allí se escucharon muchas lenguas, pero nos entendíamos perfectamente. No podía dejar de pensar en aquel día en que bajó el Espíritu Santo, como lo había prometido el Señor, y cómo "todos quedaron llenos del Espíritu Santo y comenzaron a hablar en lenguas extrañas" (Hechos 2,4). Así se sentía allí su presencia: todos nos entendíamos con nuestras canciones, actitudes, oraciones y sobre todo con la alegría de estar juntos y formar parte del Cuerpo Místico.

Fátima es un lugar para la oración; pero no esa oración que se imaginan aquellos que no conocen a Dios, sino una oración con mayúsculas: la tierra entera canta allí la gloria del Señor, pues la población es un ejemplo vivo de alegría y solidaridad, la gente es amable y acogedora, la Naturaleza es preciosa y el Santuario es un homenaje digno al Padre. Cuando estás allí te sientes cerca de la Virgen de forma real, pues sabes que Ella estuvo allí también y no fué ayer, pero sí hace muy pocos años. Lo trascendente te toca en lo más íntimo en cada lugar que visitas. A mí, personalmente, me caló muy hondo la Capilla de la Adoración Perpetua, donde siempre hay una monja consagrando su oración y los visitantes entran muy callados y se sientan o arrodillan ante el Santísimo y uno siente en su interior las oraciones sin palabras expresadas, de todos y cada uno. Uno está allí, haciendo su oración pero a la vez se siente en comunión con esos peregrinos que llegan de todos los confines de la tierra.

Allí he pedido por todos mis amigos y familia y por mis enemigos, si los tengo, y por todas aquellas personas aquí, en España o en Cuba, que aún no le conocen. He pedido porque la tierra sea un lugar más acogedor, por la PAZ, por los que no tienen comida o salud y por los que se han desviado de la senda del bien. Llevé a la Virgen de Fátima las peticiones de muchos amigos que tienen problemas, de conocidos que me pidieron que le hablara de ellos, y de pacientes por los que me preocupo. Creo firmemente que mis peticiones serán escuchadas.

La convivencia ha sido magnífica, como corresponde a una gran familia bien llevada y fruto del amor del Padre, la Madre y el Hijo que nos guía. No hemos tenido ni un problema con el hospedaje, donde nos han servido de maravilla, y gracias a Dios, todos hemos vuelto sanos y salvos.

Voy a poner algunas fotos ahora, para que se vean mis compañeros de cursillo y para que los conozcan los que no lo son.
Aquí tenemos a nuestro chofer: Bartolo, ejemplo de buen conductor, amable y muy buen compañero.

martes, 8 de abril de 2008

Recetas para un hogar feliz.

Esta receta nos la entregó en el cursillo Rosario y la ofrezco a todos los que pasen por la página, que el aprender no está de más:

Ingredientes:
Cuatro tazas de amor, dos tazas de lealtad, tres tazas de olvido, una taza de amistad, cinco cucharadas de esperanza, dos cucharadas de ternura, cuatro parte de Fe, y una barra de risa.

Preparación:
Tómese el amor y la lealtad, mézclese a fondo con la Fe, agréguese ternura, bondad y comprensión. Aderécese con amistad y esperanza. Codimente abundantemente con alegría. Hornéelo a rayos de sol. Sírvalo diariamente con generosidad.

Foto para el recuerdo.


Estos somos todos los participantes del Cursillo de Cristiandad Nº 323, del 4 al 6 de Abril, Huelva. Me hace mucha ilusión poder colgar esta foto de personas a las que aprendí a estimar en tan poco tiempo. Para los que están en la foto: espero que les guste.

Un encuentro entre hermanos.

Hoy quiero hablar sobre el Cursillo de Cristianismo Nº 323, que ha tenido lugar en la Diósesis de Huelva, del 4 al 6 de Abril del año en curso. Los responsables del cursillo han sido los párrocos José Antonio y Ángel Manuel, que son los encargados de las parroquias de Alosno y Fuenteheridos, respectivamente. Junto a ellos han estado Eva, Toni, Rosario, Manolo, Fran, Andrés, Isabel, Mª Teresa y Juan Vazquez. Hemos ido 19 cristianos: Mercedes, Catalina, Juani, Paco, Conchi, las otras dos Catalinas (una es de Tharsis y las otras dos de Las Cruces), Isabel, Lurdes, Aura, Javier, Paqui, Lole, Zuzel, Antonio, Martina, Manoli, Antonio, Juan Antonio y una servidora.. Las edades han oscilado entre los 20 y los 80 que posiblemente tenga la mayor, Martina, no por ello la menos activa.
Supongo que muchos de los que lean este artículo, si puede ser llamado así, no entenderán de qué cursillos hablo. Yo tampoco los conocía hasta hace muy poco. Estos cursos son un encuentro entre hermanos de una misma Fe, hijos de Dios y hermanos de Jesús, pues esa es la verdad que nos cuenta el Evangelio y es la Buena Nueva que los cristianos proclaman. Yo he vivido 48 horas, que es lo que ha durado, en la alegría de reconocer en todos ellos la gracia de compartir una Fe, una Esperanza y un Amor que se nos dio de forma gratuita (gracia) y que nosotros debemos dar de igual forma.
El curso se divide en Rollos o encuentros (lo de "rollos" viene de la tradición judía de leer y transmitir su fe por medio de unos escritos, que dada la época, se escribían en rollos de pergaminos) en los cuales se van tratando los pilares fundamentales de nuestra Fe. Se habla en profundidad de los ideales, de Jesucristo, de la Iglesia, la Gracia, la Fe y los medios de que se vale ésta: la oración, la formación y la acción. En otro rollo se estudian los Sacramentos y después, individualmente, se desgranan los temas de Formación, Acción y, por último, se habla de las Comunidades Cristianas. Después de cada rollo nos reuníamos y cada uno planteaba sus ideas sobre los contenidos dados. El tiempo ha volado cada vez, pues, aparte de los rollos, nos reuníamos para hacer convivencia y conocernos. Compartíamos todo: el descanso, la oración, la comida y muchas veces, las visitas al Santísimo. Ha sido una experiencia única, llena de espíritu, de fraternidad, de conversaciones sobre nuestra Fe, nuestros motivos personales. Tuvimos en todo momento la ayuda de los responsables y pudimos disfrutar de la ayuda de los dos curas que nos acompañaban a tope. Han estado escuchándonos cada vez que les solicitamos, han trabajado al unísono cuidando de nosotros, guiándonos o simplemente charlando. El Taller de Oración que tuvimos en la Capilla de la Casa de Retiro de La Cinta, lugar donde hicimos este Cursillo, creo que lo llevaré en mi corazón siempre, pues fue una experiencia que no se pareció en nada a otras: la unión de todos los que estábamos allí en una oración colectiva, íntima y a la vez de todos, creo que me acompañará mientras dure yo en este mundo. El domingo vinieron muchos otros cursillista a la clausura, a compartir nuestra alegría y también vino el Obispo de Huelva, José, que bendijo los regalos que se nos hicieron al final. Los bendijo y escuchó, creo que emocionado por las cosas que dijimos todos.
Cualquiera que no conozca el contenido o que no sea cristiano, creo que no puede entender en toda su dimensión estos encuentros. Para no hacerme tediosa ni prolongarme en el tiempo, voy a poner mis Conclusiones Personales, las que dije en el momento de la clausura, descubriendo mi corazón para todos los hermanos que estaban con nosotros:
-Escribí mis Conclusiones Personales porque no creo que la emoción me deje expresarme: he venido gracias al AMOR cristiano de una compañera de trabajo, (Eva: gracias), y desde el principio me sentí interpelada por Jesucristo, que me ha mirado a los ojos, preguntándome:
-Marisela, ¿a qué has venido?.
Desde ese momento he dicho:
- Vengo, Señor, a que llenes mi cántaro de tu agua viva. La traigo vacía y quiero llenarla de tu AMOR..
Conocía a dos personas del grupo y me voy con treinta amigos más, en los que me inspiraré en mi vida futura, pues de todos aprendí algo: de unos alegría, de otros humildad, de unos capacidad de sufrimiento, de otros capacidad para darse.
En esta escasa 48 horas me he reafirmado en mi Fe, me he sentido acompañada y, aunque ahora sólo soy un pequeño tizón (como dijo el P. José Antonio), se que mi lugar está en una llama inmensa, fruto de muchos otros tizones ardiendo por el AMOR del Padre.
Dios ha hablado en estas horas, conmigo y con todos y su Espíritu ha soplado entre nosotros y espero que nunca me separe del camino, y que cuando me pase (porque soy humana y me equivoco), pueda contar con esos treinta pares de manos para volver a levantarme.
Sólo me queda expresar que rezaré constantemente por todos nosotros y por todos aquellos que han rezado por nosotros. Gracias.

viernes, 28 de marzo de 2008

A veces no se pueden hacer realidad todos los sueños...

¿Han escuchado alguna vez un dicho que dice "ten cuidado con lo que deseas, que puede hacerse realidad"...? Desde muy pequeña y siendo una hija de la Revolución, sólo tenía derecho a tres regalos en el Día Internacional del Niño ( lo de Reyes Magos era muy fuerte para nuestra ideología basada en los obreros, que se supone no quieren saber nada de reyes y esas cosas) y en esos días yo hacía una lista mental y literal de aquellos juguetes que me gustaban. Siempre ponía, en primer lugar, la bici, pues era el artículo más caro y difícil de obtener. Después le seguían los que nunca faltan en los deseos de una niña normal: las cocinitas, las muñecas, los yaquis, los palitos chinos y los lápices de colorear. ¿Por qué hacía una lista? Pues porque los juguetes se daban por unas tómbolas de difícil acceso y ahora que lo pienso: al que lo inventó se le quedó vacío. Eran unas cajas de las que se iban sacando números, los de las tarjetas de racionamientos familiares, creo, y el primer número te daba derecho a un juguete principal y dos secundarios. Esto era más o menos así, un ejemplo: la bicicleta era un principal y después, podías escoger entre otros dos de menos "nivel", o de menor valor monetario. La verdad es que nunca supe cómo los clasificaban, porque a mí, en una ocasión me tocaron un arco con sus respectivas flechas, un juego de yaquis y una pizarrita. Ya pueden imaginarse: las flechas terminaron en las partes nobles de mi madre, pues tenían unas chuponas en las puntas, y ella, de manera no muy noble, gritó como poseída y sólo podía sacar las flechitas en el parque; los yaquis terminaron clavados en los pies de todo el que caminaba por el pasillo o la entrada de la casa, que eran mis lugares preferidos para solazarme con ellos. Ni que decir tiene que la pizarra fue todo un éxito a la hora de jugar a la escuelita ya que siempre era la maestra, si no no había juego.

Lo que más quería tener era una bici, cosa que no me fue posible hasta el año 1991 en que salí trabajadora destacada y me dieron una bicicleta china, que pesaba más que un ataud con muerto y todo, y con la cual hacía frecuentes recorridos por los campos y playas de Bahía Honda, lugar donde estaba trabajando en esas fechas. Aquello era un sueño hecho realidad que llegó tarde, muy tarde, pues era una época mala para el forraje y al final la cambié por un cerdito precioso, que al alcanzar las 140 libras me sirvió mejor que el medio de locomoción del que había salido.

Desde luego, como niña activa y juguetona que era, también lloré por un juguete vivo y que se interrelacionara conmigo: por supuesto que hablo de un perro. Me dio la costumbre de recoger todo perrito solitario y abandonado en las calles de Consolación. El problema era llegar a casa: estaba prohibida la entrada de manera que siempre tenía que devolverles al lugar de origen.
Los gatos siempre me dieron yuyu y además, con el asma y las alergias no podía arriesgarme a cuidar un animalito que, por demás, no son muy dependientes del ser humano. Gracias a mi esposo tuvimos dos dogos alemanes, cuyas fotos ya colgué en su día en esta página. Ahora sólo nos queda Jara, de 8 años, pues el macho, Otto, murió hace unos meses. Han sido grandes compañeros nuestros y nos han dado un amor desinteresado y profundo como pocas veces te da otra persona.
Ya de adulta, cosa que soy actualmente, me he aficionado a coleccionar muñecas de porcelana de todos los tamaños y estilo. A pesar de ser un hobbi caro, tengo muchas porque me las regalan mis cuñadas y amigos que conocen mi afición. También coleccioné, gracias a la generosidad de mi hermana mayor y su esposo, las figuras de El Señor de los Anillos, que son preciosas.
Bueno y se preguntarán por qué, al principio hablé de los deseos no muy buenos. El caso es que una de mis cuñadas me ha regalado un loro, Lolo, pues había manifestado mi deseo de tener un pájaro. El caso es que desde la Semana Santa lo tengo en casa y ya no se qué hacer para que me acepte. El loro en cuestón chilla como si le estuvieran matando, a cualquier hora, y sin motivos aparentes. Me quiere picar constantemente y me abufa las plumas en cuanto me ve. Yo trato de ser agradable con él pero al loro no le importa que le de buena comidita o le ponga juguetes: en cuanto le hablo carga en mi contra inmediatamente.
No es para llorar, pero sí para desesperarse, después de tantos años tratando de criar un pájaro y que este no no ponga de su parte. Paciencia pido y espero que se adapte a mí, así que tengan cuidado cuando pidan un deseo.....

lunes, 24 de marzo de 2008

¡Aleluya! ¡El Señor ha resucitado!

Queridos amigos: los cristianos del mundo hemos estado de Semana Santa y ahora estamos felices, pues ¡el Señor ha resucitado!. Hemos seguido los pasos a lo largo de la geografía y hemos podido ver, gracias a esa invención que es la tele, las diversas formas de celebrar la Pasión, Muerte y Resurrección de Jesús, el Hijo de Dios.
Voy poner algunas fotos de la Semana Santa de San Fernando, localidad de Cádiz, ya que hacía mucho que no iba allí a vivir mi fe. Han sido dos días llenos de fervor cristiano, vividos junto a mis cuñadas y sobrinos, ya podéis imaginaros, pues cuando se vive con la familia, es más emotiva. Bueno, debo disculparme por la calidad de las fotos, mi cámara es compacta y pequeña, por lo que el flash no es muy profundo, pero hay algunas buenas.
La Vigilia Pascual, finalmente, tuve que pasarla en cama, con fiebres, pero gracias a la Cadena Cope, que la transmitió completamente, pude sentirme al lado de mis hermanos católicos. También hoy he estado junto a ellos, ya que Popular TV transmite el Ángelus y la Sagrada Misa diariamente, a las 12:00 h.
Aunque no veáis otros programas, les recomiendo ese, que es una forma de estar en la Misa, sin ir a la Iglesia, cosa que, a veces, se hace difícil por cuestiones de salud o tiempo.
También quisiera recomendar el programa de Popular TV La Baraja. Es divertido, ágil y muy interesante. Si no tenéis reparo o no sois anticlericales acérrimos, les sugiero que vean ese programa. No lo lamentarán.
Espero que Jesús llegue a todos los que entran en este blog, pues Él vino a conocernos a todos, a los que le esperamos y a los que no, a los que les seguimos y a los descarriados, vino a salvarnos a todos y en algún momento de nuestras cortas vidas, llega y nos mira a los ojos y nos abre su Sagrado Corazón, en el que todos cabemos, pues su Amor es inmenso, en una magnitud que el hombre no puede entender.

jueves, 20 de marzo de 2008

Jueves Santo.

Cuando vamos a Misa participamos en el Misterio por excelencia: Jesús viene a nosotros en forma de pan y vino, transfigurados. En los Evangelios, biografía de Jesús y reportaje fiel de su paso por la Tierra, leemos como, una vez que "supo que su hora llegaba", se reunió con los discípulos en una cena, les lavó los pies, dando ejemplo de humildad y nos dejó, a todos los hombres una bendición por la que se nos reconocería siempre como sus seguidores. Nos dicen los evangelistas:

"Durante la cena, Jesús cogió pan, pronunció la bendición, lo partió y lo dio a sus discípulos, diciendo:

-Tomad, comed: esto es mi cuerpo.

Y, cogiendo una copa, pronunció la acción de gracias y se la dio, diciendo.

-Bebed todos; porque esta es mi sangre, sangre de la alianza, derramada por todos para el perdón de los pecados."

En Misa recordamos ese momento, pero no sólo son narrados sino revividos: la memoria se hace realidad y presencia.

Respondemos a nuestro párroco cuando nos dice: "Aclamad el Misterio de la redención", con una frase que deberíamos reflexionar a diario, pues es la base de nuestra fe: "Cada vez que comemos de este pan y bebemos de este cáliz, anunciamos tu muerte, Señor, hasta que vuelvas".


Yo soy una cristiana conversa, aunque siempre le llevé en mi corazón, nunca dejo de asombrarme en la Eucaristía, pues siento la presencia de Jesús en esa forma que me da el cura y yo le acepto con humildad, y reconozco que "no soy digna de que entres en mi casa; pero una palabra Tuya bastará para sanarme". Insisto diariamente en pedirle "Creo Señor, acrecienta mi fe".

Siempre recuerdo unas palabras del Pobrecito de Asís: "Y, como se mostró a los santos apóstoles en carne verdadera, así también ahora se nos muestra a nosotros en el pan sagrado. Y como ellos, con la mirada de su carne, sólo veían la carne de Él, pero contemplándolo con ojos espirituales, creían que Él era Dios, así también nosotros, viendo el pan y el vino con los ojos corporales, debemos ver y creer firmemente que es su santísimo cuerpo y sangre vivo y verdadero. Y de este modo siempre está el Señor con sus fieles, como Él mismo dice "Ved que yo estoy con vosotros hasta la consumación de los tiempos". Esa es la esencia de la Eucaristía: el lugar donde Dios se hace pan y vino para habitar en nuestros corazones.

Hoy iremos a la Vigilia del Jueves Santo, a esperar, como hicieron sus tres discípulos, en el huerto, a esperar su muerte y resurrección y me gustaría pensar que muchos no nos quedaremos dormidos y que mañana, no seamos muchos los que le demos la espalda, negándole como Pedro. Sobre todo iremos con la certeza de que Jesús nos acogerá en su amantísimo Corazón, que no tiene límites para el amor, perdonando nuestros fallos y deslices, cargando con nuestros dolores y abriéndonos la puerta hacia el Padre, que es el fin al que tiende el hombre.

Espero que paséis un Jueves y Viernes expectantes para que podáis sentir la Resurrección en toda su magnitud, saludos y que el Señor os bendiga a todos.


domingo, 16 de marzo de 2008

Domingo de Ramos en Aljaraque.

Hoy hemos clebrado el Domingo de Ramos en nuestro pueblo. Desde las 11:00 horas fuímos a la carpa, donde se celebra la Misa dominical para Aljapark y comenzamos a organizar el desfile, que atravesó gran parte del pueblo, hasta llegar a la Iglesia principal del mismo. Todos llevábamos ramas de olivo y hojas de palmeras, que fueron bendecidas antes de salir por nuestro párroco. El padre Antonio iba delante, guiando los cantos y detrás iban los niños, alegres y activos, como son a esas edades. Los mayores les seguíamos cantando (bueno yo me desgañitaba, más bien). La Misa ha sido emotiva y cercana, nuestro cura es una persona amable y cercana y habló mucho sobre el valor que debemos tener los cristianos a la hora de seguir a Jesús. Hemos comulgado seguros de que llegaremos al fondo de nuestros corazones durante estos días. Los católicos estamos llamados a ser testigos del amor de Dios y en su pasión ha quedado demostrado.
Trataré de poner algunas fotos para que vean el desfile.

Palabra de Dios para el Domingo de Ramos.

En un solo día la iglesia nos invita a emociones encontradas. Por una parte, escuchamos y meditamos sobre la entrada triunfal de Jesús en Jerusalén. Allí es recibido con cantos que lo reconocen como Mesías. En la Misa escuchamos el relato de la pasión, que nos muestra en todo su realismo la pasión del Señor y nos lo presenta abandonado incluso por aquellos le son más cercanos. La celebración de estos actos nos provoca una sensación parecida.
Son muchos los que se acercan para bendecir las palmas y los ramos y se nota la alegría de los niños y mayores. Sin embargo, son grandes las dificultades para adentrarse en el misterio profundo que se nos abre en la lectura de la pasión del Señor. Pero ese contraste no deja de contener una enseñanza para nosotros: nos es fácil identificarnos con Jesús victorioso, pero nos resistimos a acompañarlo por el camino ultrajante de su humillación. Esa contradicción se da a lo largo de la vida espiritual y hoy la liturgia nos la coloca ante nuestro ojos en toda su profundidad. Tomar conciencia de esta lucha que se da en nuestro interior puede ser una buena manera de iniciar esta Semana Santa.
Las lecturas de este domingo y el evangelio, en que se relata la entrada a la Ciudad de David, inciden en un hecho: la humildad del Señor. Esta humildad llega al punto de ser escandalosa, y por ello huyen los apóstoles y, más adelante, serán muchos los que se apartarán de la crúz de Cristo. El abajamiento de Jesucristo se nos muestra en toda su intensidad. Quizás podamos ver en ello la disposición que tiene Dios para entrar en lo más abyecto de nosotros. Porque el abajamiento de Jesús no es una puesta en escena, sino una exigencia de su amor. Nada de esto era necesario en sentido estricto. Pero Dios diseñó este camino doloroso para encontrarse con el hombre y experimentar sobre sí las consecuencias de nuestros pecados. De alguna manerala inteligencia humana se rompe ante este misterio. Sólo podemos entrar en él por el camino del amor. Inciden algunos autores en que Dios se rebaja para que nosotros sintamos misericordia de Él y, al tenerla, descubramos que somos nosotros los que tenemos necesidad de ella. Jesucristo se expone al máximo, y así nos abre la puerta a superar la superficialidad y enfrentarnos con profundidad al drama de nuestro corazón. El grito del salmo, que Jesús recita en sus primeras palabras, muestra el fondo del abismo en que se encuentra el hombre y hasta donde baja Dios: Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has abandonado?.
En este abismo nos encontramos Dios y nosotros. Nosostros, como consecuencias de nuestros pecados, por los que rechazamos a Dios y cada vez nos encontramos en profundidades mayores. Dios, porque desciende hasta lo más hondo de todo para rescatar al hombre.En este misterio de la pasión se vislumbra algo de esto. Jesucristo se rebaja hasta la muerte de crúz y nosotros lo encontramos clavado en nuestro interior. Buscarlo fuera no permite encontrarse con Él. El calvario está también dentro de nosotros. Todos los personajes que aparecen en el relato de la pasión y que participan del diálogo, evitándolo, hablan de nosotros. Por ello, este Domingo de Ramos nos invita a vivirlo con Cristo, desde la interioridad. Contemplar la pasión de Cridsto y llevarla a nuestro corazón nos ayudará a entender ese amor de Dios del que estamos tan necesitados, aunque no nos demos cuenta.
Escrito por David Amado Fernández, para el Número Especial de Semana Santa del libro de oraciones Magnificat. Para aquellos que quieran saber más sobre esta publicación, pueden dirigirse a www.magnificat.com.

sábado, 15 de marzo de 2008

Sor Eusebia Palomino


Cuando Jesús dijo a sus apóstoles: "sólo siendo pequeños podréis entrar en el Reino" estaba hablando de los santos que vendrían después, a través de la historia de la humanidad, haciéndose pequeños, humildes y mansos ante la palabra del Padre. El camino a Dios está lleno de ejemplos y me gustaría hablar de una joven que sirve de testimonio de ello.





Todos aquellos que se acercan al pueblo de Valverde del Camino oyen hablar de una hija predilecta del pueblo. No fue una personalidad en política, ni una escritora famosa: fue una Hija de María Auxiliadora. Allí pasó gran parte de su vida dedicada a hacer el bien, tratando siempre de que todos conocieran al "amor de sus amores", Jesús. Vivió consagrada a Él y murió en olor de santidad, después de ofrecer su vida por la terminación de la guerra en España, por la desaparición del sufrimiento en sus hermanos.





Eusebia Palomino Yenes nació en Cantalpino, un verde pueblito de Salamanca, en una casita adornada con los dones de la miseria. En nuestra actual modernidad quizás pensemos que en aquella casa sólo había tristeza y suspiros, resignación forzada ante el trabajo extenuante y una infancia truncada. Era todo lo contrario: la paz reinaba en esa familia y aunque eran muchas la bocas a alimentar, se compartía todo con alegría.





En una carta a los suyos recordará:"..quiero mucho nuestra casita por haber pasado toda mi niñez ahí. La recuerdo con cariño y la llamo mi choza, mi paraíso, donde tantas cosas aprendí..."





¿Qué era lo que aprendía Eusebia entre aquellos muros agrietados, en aquella pobreza de experiencias y de cultura?. Más tarde recordará que mientras su madre hacía las labores, al anochecer, el padre "tomaba entre sus manos encallecidas el catecismo, ese pequeño libro que contiene tantas maravillas, tanta grandeza, tanta paz y tanto amor y nos llenaba el alma de Dios".





Eusebia pasó necesidades en su infancia, al punto de tener que mendigar por los caminos, junto al padre, que perdió la capacidad de trabajar por un accidente y aquello no la humilló, todo lo contrario, marchó alegre cantando como si fuera una aventura bellísima. Así mismo trabajó desde la más tierna infancia para ayudar en casa, pero a la vez, se preparaba su alma para algo más grande, que no era de este mundo. Así piensa de su primera comunión: "Antes que mi madre me llamara ya estaba yo despierta....Yo sentía en mi interior una alegría muy grande, y, como sabía que que no era para las cosas de este mundo, sólo deseaba morirme para irme al cielo". ¿Este es el primer anuncio de una vocación que la ha preparado para este momento y que se hará cada vez más clara y exigente?. Las intuiciones de esta niña son más grandes que ella misma y madurarán en un admirable don de profecía.





Después de varios años trabajando en diversas cosas en su pueblo, fue a Salamanca a trabajar de criada y allí fue conduciéndola Aquel que la quería para Él a su vocacación. Hubo varios signos de ello: en el huerto del asilo encontró una medalla de la Virgen, pareciéndole que era la misma que se le apareció en un sueño. En otra ocasión, siendo 24 de Mayo, día de María Auxiliadora, en la procesión, sintió su llamada "Tú serás mi hija". Más tarde se encontró con una joven que frecuentaba el Oratorio de las HMA, y al acercarse a la imagen escuchó la misma voz: "Tú serás mi hija. Aquí te quiero". Más tarde trató de encontrar a la joven que le había llevado y nunca la encontró. Por último, la Directora del colegio le pidió que se quedase para ayudar a las hermanas en los trabajos y para acompañar a las alumnas internas. Ella aceptó de inmediato, y aunque aún faltaba mucho para que la aceptasen como religiosa, la posibilidad estaba más cerca.





Le esperan años de trabajo y dedicación, siendo la sierva de otros, siempre dispuesta a las órdenes de los demás. No sólo era pobre de dinero, no era dueña de su tiempo.Es la pobreza de la obediencia, que vive radicalmente antes de hacer de ella un voto religioso. Es la caridad, que se hace servicio humilde, que desde el humilde puesto en que se encuentra, siempre tiene algo que dar a los demás, comenzando por su sonrisa.


Desde esos años tempranos ya comenzaba a perfilarse lo que sería de ella más adelante, y ya había testigos silenciosos de su vida, que miraban con detenimiento su disponibilidad, su vocación al apostolado, su decisión de dar a conocer a Dios a todos los que le rodeaban. No fue una maestra, ni una teóloga, sólo tenía las gracias que Dios le dió: la humildad y la caridad que ofreció a todos por igual.


Después de años de trabajo silencioso y tenaz, fue aceptada como religiosa y el 5 de Agosto de 1924 hizo su profesión religiosa, indicándosele su primer campo de apostolado: el Colegio de María Auxiliadora, en Valverde del Camino, en Andalucía. Al despedirse de su amiga Caridad, novicia aún, le dice:"Hagámonos santas. Todo lo demás es perder el tiempo." Y ese es su programa de vida.


Sor Eusebia Palomino dió señales de la gracia del Señor desde muy temprano, no puedo enumerarlas todas porque no me alcanzaría el tiempo, pero les diré que desde los primeros años de su vida en el pueblo de Valverde la gente fue fijando su mirada en aquella monjita de talla pequeña, que no perdía nunca la sonrisa, rodeada de un halo de felicidad y entrega tal que daba ánimos y bríos a los que le consultaban. Y fueron muchos los que le consultaron, sobre muy diversos problemas, obteniendo de ella una promesa: "si Dios lo quiere, así pasará". Se le atribuyen innumerables gracias debido a su interseción, en una ocasión, una niña pequeña le confesó a la Directora : "Señora Directora, es que es una santa".


Difundió con amor la Devoción a las Santas Llagas y a María, que estaban siempre presentes en su vida, en todo lo que hacía. Los sueños tuvieron una parte importante en su vida, así como en la de S. Juan Bosco, indican momentos decisivos y orientaciones con una misión profética, junto con otras manifestaciones que se pueden llamar previsiones, telepatías, revelaciones etc, incluso junto a hechos extraordinarios, inexplicables, en los que se siente la fuerza del milagro. Estos aspectos, fuera de lo ordinario, surgen cada vez más frecuentes, insertándose en su modo de vivir enteramente ordinario y simplísimo, tanto que causa admiración y en ellos hay que reconocer el motivo de la fama de santidad que en torno a ello se tejió en Valverde y que se ha extendido dentro y fuera de España.


Estos fenómenos, independientemente de lo que opine la Iglesia de ellos, continúan produciéndose en nuestros días, alcanzando la categoría de milagros, por lo que su tumba siempre está acompañada de personas que vienen a rezar, con el convencimiento de que la pequeña hija de Cantalpino escuchará y les ayudará a resolver los problemas.


Yo conocí la vida y obra de Sor Eusebia estando en Cuba con las HMA de Guanabacoa, donde participé de muchas actividades con las hermanas, sin saber que un día me encontraría frente a su tumba y en el pequeño museo que hay en el mismo Colegio. No puedo enumerar todo lo que ha hecho por mí, pero sí quiero dar testimonio de su ayuda en mi vida: en una ocasión me salvó de estar en un accidente y hace cuatro años pude abandonar el tabaco después de hacerle una novena. Yo le considero mi Ángel de la Guarda.


Si quieren saber más de esta santa pueden ir a la página:




Si pasan por Valverde del Camino no dejen de ir al Colegio de las Hijas de María Auxiliadora, allí les recibirán con alegría, pues saben que tienen un tesoro para compartir.


Las frases de S. Eusebia las he tomado de sus Cartas y muchos de los datos los he entresacado de una Biografía escrita por Armida Magnabosco, publicada con el título: "Siendo pobre enriqueció a muchos". En el Colegio se pueden adquirir estampas, libros (hay uno muy sabroso de recetas tradicionales, escritas con sencillez bellísima por ella misma) y medallas para la devoción personal.

Esta foto es uno de los milagros de S. Eusebia, así que voy a editar para que la conozcan.