lunes, 31 de octubre de 2011

¡El Señor ha hecho en ti maravillas!

Para los amigos: he estado perdida; pero trabajando en la viña del Señor sin descanso, así que aquí estoy de nuevo. 

Este fin de semana hemos tenido un Cursillo de Cristiandad lleno de vivencias lindas, de Espíritu Santo, de amor de Dios. Han participado 19 cursillistas magníficos, "con corazones abierto y paraguas cerrados" para empaparse de la Palabra y de Jesús, porque ahí se va conocer a Jesús, a verle con unos ojos que ya no vuelven a ser los de antes. Han venido 2 jóvenes  de Naim, donde están luchando contra sus adicciones, y ha sido digno de ver su transformación en esas 48horas de encuentro con Jesús y los hermanos. He visto a personas de "fe tradicional", con muchos años rodados dentro de la Iglesia, llorar de emoción al encontrarse con la fe nuevamente, calentándola en el corazón cuando ya creían que estaba totalmente fría. Hemos participado de la alegría de varios jóvenes que no habían visto nunca una alegría expresada con tanta alegría, sin frenos ni vergüenzas, cantada a voz en cuello, bailada, palmeada, abrazada.
Hemos contado con la presencia del obispo José, que ha dado la charla de Las tres miradas de forma amena y llena de amor de maestro. Las otras dos charlas (La Gracia y La parábola del Sembrador) las dio el sacerdote Sebastian, un hombre campechano y humilde, lleno de gracia él.
Las dos Eucaristías han sido momentos apoteósicos, con dos sacerdotes jóvenes en espíritu y en edad y llenos de la sabiduría del que sabe que no hablan ellos, sino que son instrumentos de Dios para dar fe a su pueblo.
Y  el Taller de Oración ha sido una gozada, con las voces de María, miembro de la familia de Brotes de Olivo; Belli, una chica majísima y su amiga Tere, con unas voces las tres  como para no cansarse de escucharlas. Han aportado unas experiencias vitales, una energía y, sobre todo, una alegría que me es imposible reflejar en este simple post.
Y el colofón del Cursillo ha sido la masiva participación que ha tenido la clausura ayer tarde: el salón estaba a rebosar, los ojos llenos de lágrimas de amor y agradecimiento, la sonrisa amplia inevitable. 
Ayer me di cuenta de lo que significa la frase que da título a este post: ¡El Señor ha hecho en ti maravillas!
Pues eso es lo que hace Dios con su pùeblo: ¡maravillas!. Y pensar que el Movimiento de Cursillos contribuye a eso nos hace seguir adelante, con más entusiasmo, más energía y más tesón.
Hoy estoy trabajando y mi corazón rebosa de energías, de amor, de ganas de consolar y seguir hacia adelante,  trabajar por el Reino, enseñar la Palabra, la alegría de la fe en la vida diaria.



ALGUIEN tiene lo que tú buscas,

ALGUIEN busca lo que tú tienes.


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