jueves, 31 de diciembre de 2009

Vendrán muchos años nuevos...


Hoy es un día especial para muchas personas en el mundo: dejan atrás un año y comienzan otro. La expectación es cada vez más intensa a medida que se acerca el último día del año. Creo que todos los años pasa igual: el ciclo se repite. Dejamos amigos, encontramos otros; lloramos por los que se fueron, no alegramos por los que nacen; pronunciamos la palabra mágica al hermano que se separó un tiempo y pedimos perdón (los que logran atesorar la suficiente humildad como para ello) o damos gracias.

Todos los fines de año comienzo mi ciclo pidiendo salud, amor y consuelo. Salud porque es un tesoro preciado y escaso; amor porque cada día quiero renovar mis sentimientos particulares ( a mi marido que es un sol) y generales (a todos los amigos y menos amigos que voy encontrando por el camino) y consuelo para las heridas que están ahí, aunque se ignoren la mayor parte del tiempo.

Ahora estoy leyendo El Libro de las Horas, de Thomas Merton y encuentro salmos preciosos por el contenido tan sencillo y complicado a la vez: el tiempo es algo que siempre nos aprisiona, si no sabemos cómo desligarnos de él para hablar con Dios a solas, en intimidad, sin ataduras ni lastres. Nos movemos en círculo, sin mirar al mundo que nos rodea con la mirada primera del Creador, sin pararnos a pensar, siempre apurados, trasnochados, somnolientos ante las desgracias ajenas.

Y eso es lo que pido este año: que el Señor esté presente en todos mis actos, que no me separe de Él y que siga contando con la gracia de su perdón.


Hoy las preces de la oración matinal del Magníficat nos decían:


"Oh Señor,

mientras que el tiempo agota todas las esperanzas,

¡tú sigues siendo la única esperanza!.

Mientras se consumen los siglos y los milenios

tú sigues siendo perennemente joven.

Mientras que las riquezas revelan cada vez más

su rostro frágil y decepcionante,

tú todavía nos asombras y atraes

con la única, con la pura, con la absoluta

pobreza de Belén.

Tú, pobre de Belén,

eres la respuesta que no escuchamos.

Tú, pobre de Belén,

eres la riqueza que no entendemos.

Tú, pobre de Belén,

eres la paz que tanto nos falta."


Angelo Camastri.


lunes, 28 de diciembre de 2009

Los santos inocentes de nuestros días.



Gracias a la amiga Militos por el post. Aunque es tarde, no quiero dejar de reflejar mi solidaridad con las madres que, por diversos motivos de la vida se ven abocadas a renunciar a la maternidad y mi recuerdo para los niños inocentes que mueren a diario en el mundo a manos de personas que se han olvidado que ellos viven porque sus madres eligieron no matarles mediante el aborto.







sábado, 26 de diciembre de 2009


Oh Dios, de Quien procede toda paternidad en el Cielo y en la tierra, Padre que eres Amor y Vida


Haz que cada familia humana sobre la tierra se convierta, por medio de tu Hijo, Jesucristo, 'nacido de Mujer', y mediante el Espíritu Santo, fuente de caridad divina, en verdadero santuario de la vida y del amor para las generaciones que siempre se renuevan.

Haz que tu gracia guíe los pensamientos y las obras de los esposos hacia el bien de sus familias y de todas las familias del mundo. Haz que las jóvenes generaciones encuentren en la familia un fuerte apoyo para su humanidad y su crecimiento en la verdad y en el amor.

Haz que el amor corroborado por la gracia del Sacramento del Matrimonio, se demuestre más fuerte que cualquier debilidad y cualquier crisis, por las que a veces pasan nuestras familias.

Haz, te lo pedimos por intercesión de la Sagrada Familia de Nazaret, que la Iglesia en todas las naciones de la tierra pueda cumplir fructíferamente su misión en la familia y por medio de la familia.

Tú, que eres la Vida, la Verdad y el Amor, en la unidad del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.
Juan Pablo II

jueves, 24 de diciembre de 2009

Para todos los que pasen por este blog


...les deso una ¡FELÍZ NAVIDAD!


a los que me habéis acompañado en el camino de la fe, la amistad, las alegrías y los disgustos...

a los que me habéis comentado, escribiendo cosas lindas y constructivas...

a los que me habéis criticado o celebrado...

a los que me enseñan con su ejemplo,
a los que me sostienen y estimulan cuando me agoto o me olvido,


GRACIAS

por entrar en esta casa virtual.

A todos les deseo que Jesús encuentre vuestros corazones abiertos al amor fraterno y desinteresado que nos pidió un día.


(No había puesto la felicitación antes por problemas técnicos. Perdón por el retraso, pero sepan que he rezado por todos ustedes, incluídos los anónimos y desconocidos. Un abrazo a todos en Jesús y María). Y he aquí uno de mis grupos preferidos (nolstalgia de la juventud) que cantan a la Navidad y al nacimiento del Niño Jesús.



lunes, 21 de diciembre de 2009

Oración a la Virgen María.



"María, queridísima Madre:

dame tu corazón, tan hermoso, tan puro, tan inmaculado,

tan lleno de amor y humildad

para que yo pueda recibir a Jesús como tú lo hiciste

y apresurarme a llevárselo a los demás.

Dios te bendiga.".


Madre Teresa de Calcuta

El Papa habla de la Navidad en nuestras vidas





El Santo Padre Benedicto XVI dedicó la catequesis del miércoles 17 de diciembre de 2008, celebrada en el Aula Pablo VI, a la Navidad, “una fiesta universal”.

“También los no creyentes -dijo- perciben en esta festividad cristiana algo extraordinario y trascendental, algo íntimo que toca el corazón. Es la fiesta que canta el don de la vida. El nacimiento de un niño tendría que ser siempre un acontecimiento alegre”.

“La Navidad es el encuentro con un recién nacido que llora en una mísera gruta -agregó el Santo Padre-. Contemplándolo en el Nacimiento, ¿cómo no pensar en tantos niños que todavía hoy, en muchas regiones del mundo nacen en medio de la pobreza? ¿Cómo no pensar en los recién nacidos rechazados, los que no consiguen sobrevivir por falta de cuidados? ¿Cómo no pensar también en las familias que querrían la alegría de un hijo y no ven colmada esta esperanza?”.

“Desgraciadamente, bajo el empuje de un consumismo hedonista, la Navidad corre el peligro de perder su significado espiritual para convertirse en una mera ocasión comercial de compras e intercambio de regalos. En verdad, sin embargo, las dificultades, la incertidumbre y la crisis económica que en estos meses viven tantas familias y que toca a la entera humanidad, pueden servir de estímulo para redescubrir el calor de la sencillez, de la amistad y de la solidaridad, valores típicos de la Navidad. Despojado de la costra materialista y consumista, la Navidad puede convertirse en una ocasión para acoger, como regalo personal, el mensaje de esperanza que emana del misterio del Nacimiento de Cristo”.

“Sin embargo, no basta todo esto para captar en su plenitud el valor de la fiesta para la que nos preparamos. Sabemos que celebra el acontecimiento central de la historia: la Encarnación del Verbo divino para la redención de la humanidad. (...) Se renueva así para nosotros en el recurrente ciclo anual el misterio de nuestra salvación, que, prometido al inicio y concedido al final de los tiempos, está destinado a durar sin fin”.

“En Navidad, por lo tanto, no nos limitamos a conmemorar el nacimiento de un gran personaje, no celebramos en abstracto el misterio del nacimiento del ser humano o en general el misterio de la vida. (...) En Navidad recordamos algo muy importante y concreto para los seres humanos y esencial para la fe cristiana, una verdad que San Juan resume en estas palabras: “El Verbo se hizo carne”. Se trata de un hecho histórico que el evangelista Lucas se preocupa por situar en un contexto histórico determinado: en los días en que se emanó el decreto para el primer censo de Cesar Augusto”.

“En la oscuridad de la noche de Belén se encendió una luz: el Creador del universo se encarnó uniéndose indisolublemente y para siempre a la naturaleza humana, hasta el punto de ser “Dios de Dios, luz de luz” y al mismo tiempo, verdadero hombre. Lo que Juan llama “el Verbo” (...) significa también el Sentido” y “el Sentido que se hizo carne no es solo una idea general grabada en el mundo; es una Palabra que se dirige a nosotros”. “El Sentido tiene poder: es Dios. Un Dios bueno que no hay que confundir con un ser excelso y lejano al que no podemos llegar, sino un Dios que se hizo prójimo nuestro y está cerca de nosotros” y “Dios se nos muestra como un niño pequeño para vencer nuestra soberbia. (...) Se hizo pequeño para librarnos de la pretensión humana de grandeza que brota de la soberbia; se encarnó libremente para hacernos libres de amarlo”.

“La Navidad -concluyó el Papa- es una oportunidad privilegiada para meditar sobre el sentido y el valor de nuestra existencia. La proximidad de esta Solemnidad nos ayuda a reflexionar, por una parte, sobre el dramatismo de la historia en la que los seres humanos, heridos por el pecado, están perennemente en búsqueda de la felicidad y de un sentido del vivir y el morir; por otra, nos exhorta a meditar sobre la bondad misericordiosa de Dios, que salió al encuentro del ser humano para comunicarle directamente la Verdad que salva y para hacerlo partícipe de su amistad y de su vida”.




Este mensaje tan lindo lo he recibido de mis amigos Marisa y Eduardo, de Argentina. Pueden ver muchas cosas sobre la Virgen y sus devociones en la página María mediadora de todas las gracias, creo que ya he puesto algunas cositas sobre esto y les invito a que la visiten, pues es muy instructiva y útil para los cristianos.

domingo, 20 de diciembre de 2009


"Cuando venga mi Hijo,

yo callaré.

Se él es la Palabra,

yo ¿qué?...

Belén está ya cerca,

casi se ve.

Se acaba la tarea

que comencé.

Porque cuando en mis brazos

nacido esté,

el "hágase" que dije

repetiré.

Y ya no diré nada.

Ya ¿para qué?.

Si él es la Palabra,

me callaré".



José L. Martín Descalzo, Magníficat diciembre 2009.

sábado, 19 de diciembre de 2009

Una iniciativa para la Navidad



Nuestro amigo Angelo ha puesto en su blog una iniciativa muy linda para estas Navidades, podeis leer en este enlace la entrada completa. La idea consiste en encender una vela en nuestros Belenes a la misma hora en que el Papa, allá en el Vaticano, enciende su vela para que todos los cristianos sepamos que él está esperando con nosotros. Como es de suponer, yo me uno, con los miles de personas que se unirán, para que mi velita alumbre mi Belén y de luz a mi alma y msi amigos blogueros. Esa es la comunión de los hijos de Dios: unidos todos en bajo la luz que Jesús nos trajo. Invito a los que pasen por aquí a que se unan a la iniciativa.

Y Dios quiso encarnarse





No hay en la historia de la humanidad nada tan bello como la historia de amor entre Dios y los hombres. Desde que el ángel Gabriel visitó a la Virgen y ésta dijo ¡sí! ha llovido mucho; pero la repercusión que tiene es tan grande en cada uno de nosotros (aunque no lo sepamos) que es el verdadero misterio de la fe: cómo Dios, infinito y capaz de serse en sí mismo (Cf. Madre Trinidad de la Santa Madre Iglesia) se encarnó en una mujer, virgen para más señas, y se hizo hombre. En el seno de María se unió la naturaleza divina de Dios con la naturaleza del hombre, así Dios se hizo hombre y el hombre adquirió divinidad (Idem).

Estas semanas han sido de mucho trabajo individual y en grupo, he estado muchas horas ante el Sagrario (real y virtual) hablando con Dios, llenándome de su esencia y escuchando su palabra. Estos días estoy abriendo más mi corazón, cada vez más, para que cuando llegue el Niño Jesús me encuentre dispuesta a acogerle sin reservas.

Hoy he leído ¡Alegraos en el Señor, alegraos, porque está cerca!

Sí, hay motivos de alegría real, aún cuando nos cerquen las furias y el barro frene nuestros pies, aunque parezca que la oscuridad gana, nosotros sabemos que llega la luz.

Y María la trae en su seno: ¡Alegraos en el Señor, alegraos, porque está cerca!






Ser madre...


No puedo hablar de ello sin dolor, pues no lo he experimentado en mi vida. Veo a mi hermana, que parió a su única hija a los 43 años y me asombro del milagro obrado en ella: nunca había estado embarazada siquiera, pero albergaba un deseo tan intenso que, al final se vio recompensada. Hoy mi sobrina es un grillito malojero y gritón que se pasa todo el día exibiendo sus cinco años de vida y energía sin descanso. Mis otros seis sobrinos son un enjambre de caracteres y vidas diferentes y animosas, llenos de cariño por su tita, que roban mi corazón sólo con sonreirme. Soy una tita felíz por ello...pero no he podido ser madre.

¿Por qué hablo de esto ahora, precisamente, en días tan felices y esperando la Navidad? Quiero dar un testimonio de cómo cualquiera puede hacer el mal, cuando hay personas y leyes que te inducen a ello. No voy a justificarme, sólo voy a exponer mi vida al descubierto, no para ser juzgada, que ya lo he sido, sino para que otras mujeres no cometan el mismo error.


Dios me dio la oportunidad de ser madre, siendo joven, a mediados de mi carrera universitaria. Desgraciadamente era inexperta, vivía en un país donde hacerse un legrado era como tomarse una aspirina y me crié en un ambiente donde Dios no existía (por tanto, tampoco existía el respeto a la vida. Y aún no existe). Cuando supe que estaba embarazada corrí a contárselo a mis compañeros de curso y lo primero que me dijeron fue ¿no irás a tenerlo?. Mi madre me dijo:Puedes hacer lo que quieras, pero sabes que te cambiará toda la vida.


Estuve una semana pensándolo, mientras por todos lados sólo escuchaba lo mismo: no lo puedes tener, tú no te mereces esto, tú no podrás criarlo, tú no podrás seguir estudiando, tú, tú, tú....
Nadie me habló de lo lindo que sería, de lo importante, de lo equivocado del paso que iba a dar, de que era un pecado contra la vida.
No puedo justificarme, no lo hago, pero no hubo nadie que me dijera algo positivo de tener un hijo. Así las cosas abort. No puedo describir el dolor tan grande que sentí cuando me recuperé de la anestesia: me sentí vacía, sucia y pequeña, muy pequeña. Y así viví durante varios años, hasta que conocí a Dios.


¿Por qué escribo esta experiencia? Porque una persona me ha dicho que escribía sobre el aborto, pero nunca tenía una palabra para las que lo hacían y la misericordia de Dios es grande para todos. Aún me averguenza reconocerlo, aún me duele, a pesar de los años, pero creo que es más importante dar mi testimonio y así lo expongo.


Y es cierto: el día en que Dios entró en mi vida y puse todos mis actos a sus pies, avergonzada y dolida porque había descubierto el mal que había hecho, sentí la misericordia y la mano del Señor me levantó y me hizo nueva.
Nunca he olvidado cuando el sacerdote me dijo: Ve en paz.Ni siquiera me mandó a hacer nada extraordinario, sólo me dijo: Ahora el alfarero ha hecho de tu barro, un vaso nuevo, tú debes llenarlo de amor y de fidelidad a Él.


Muchas veces he explicado que tengo una deuda muy grande con el mundo y con Dios: hoy lo cuento para que ayude a muchos. No basta decir NO, no basta oponerse individualmente. Las leyes que no respetan la vida, no respetan a las mujeres, son un camelo que sólo sirve para hacer ganar dinero a unos cuantos. La vida nunca es igual después de abortar. Por muchos psicólogos que te "ayuden", por muchos "amigos" que te "apoyen".


¡El que quiera apoyar a una mujer embarazada que no sepa qué hacer con esa vida que trae en su vientre lo que tiene que hacer es ayudarla a tener ese hijo, ayudarla a ver el gran milagro de la vida, que es único e irrepetible!


Lo que se está gestando en el Parlamento, en las tertulias de periodistas y en las calles de España y de Europa en general, no es más que una la ley que pueda callar las conciencias de esas mujeres que se ven abocadas al aborto. Es una ley cruel, porque al constituirse oficialmente, miente a los que la firman: no puede existir una ley que permita matar sin sentido y sin castigo.


Y el aborto lleva el castigo en sí mismo incorporado, pues no hay mayor castigo que vivir pensando en el daño que hiciste a tu propia carne.


Pero Jesús prometió que el Padre perdonaría a los que se arrepintieran y cambiaran de vida y su misericordia es eterna: eso es lo que me impulsa a luchar contra el aborto. El haberlo sufrido en mi vida y el haberme dado cuenta de que Dios estuvo esperando por mí durante mucho tiempo para perdonarme. El saber que puedo ser útil a otras mujeres que no saben que no están solas, que Dios siempre está ahí, sólo hay que abrirse a la gracia.


Espero no haber decepcionado a mis amigos: he tenido que reunir mucho valor para hablar de esto públicamente, pero he sentido que el Señor quería que se supiera, pues hoy soy felíz y vivo para Él, con mis limitaciones y defectos, pero incondicionalmente.






lunes, 14 de diciembre de 2009

Por la connotación que tiene en nuestra sociedad el fenómeno del aborto (y el que puede llegar a tener) paso a hacer público este mensaje (lo he copiado tal cual fue recibido) que me mandó una amiga que trabaja mucho por la defensa de la vida, desde su humilde labor de voluntaria ayuda a encontrar trabajo, ropas, alimentos y ayudas de todo tipo a jóvenes madres solteras o no, que se ven en la disyuntiva dolorosa de tener que escojer entre el asesinato de sus hijos y la vida dura y solitaria de una mujer sin recursos a las que, los mismos que invitan a abortar, después sólo les ven las espaldas.
En estos días de Adviento, en el que se nos invita a preparar nuestro corazón y nuestra vida y a amar alegremente en el Señor, no podemos olvidarnos de esos niños que no podrán ver nunca la luz del sol ni de esas madres que sufrirán toda la vida su ausencia. Que no las enganñen con palabras altisonantes y conceptos supuestamente revolucionarios y progresistas: el aborto es la forma más retrógrada que tiene el hombre de matar. Por tanto: no les mostrmos las espaldas, ayudemos a todas la madres y futuras madres a que tomen la desición correcta. El Señor nació en Belén, en una famillia pobre que no pudo siquiera, guarecerse en una posada; nció en un portal o una cueva, envuelto solo en el amor de sus padres. Eso es lo que necesita un niño para nacer: sólo AMOR.

"REACCIONES DEL MALIGNO ANTE LA DEFENSA DE LA VIDA".








"OS BEBERÉIS LA SANGRE DE NUESTROS ABORTOS",




Estas son las amenazas de las majaderas feminazis asesinas dirigidas a quienes ayudan a las madres embarazadas. Son encantadoras ¿verdad? Pues vean estas otras pintadas:








Así apareció ayer el portal de la sede madrileña de Red Madre, una Fundación volcada exclusivamente en ayudar a la mujer embarazada, convertida esta vez en el blanco de los ataques de la furia demoníaca sedienta de sangre.

La sede de Red Madre consiste en un almacén con ropa de bebé, carritos, cunas, leche materna, pañales y dos despachos donde se atiende a mujeres embarazadas sin recursos y a mujeres que, tras un aborto provocado necesitan ayuda médica o psicológica.

Hace falta estar muy trastornada y con el alma muy podrida para escribir estas salvajadas, y es que el demonio no puede soportar que se salven vidas y que se ayude a las madres a salir adelante con su embarazo. Al más puro estilo Moloch, sigue exigiendo sacrificios humanos de bebés a través de sus esclavas poseídas: las desquiciadas feminazis proaborto, que no contentas con asesinar alegremente a sus hijos, no toleran que se ayude a nadie a ser madre. Lo que quieren es MÁS ABORTOS, está claro, MÁS MUERTE de seres humanos inocentes.















En este día 27 de noviembre, fiesta de la Medalla Milagrosa, le pedimos a Nuestra Madre que nos proteja de este demonio y de todas sus repugnantes huestes, incluídos los políticos sinvergüenzas rastreros que precisamente ayer (qué casualidad) se abrazaban en el congreso (con minúscula) alegrándose del primer pase parlamentario de la ley del aborto libre, la ley más salvaje y asesina de Europa. María es la única que puede frenar esta locura. Santa María, ruega por nosotros
¡Gracias Red Madre! Una confirmación más de la maravillosa labor que estáis realizando, ¡ánimo, adelante!




domingo, 13 de diciembre de 2009



Ayer no pude escribir sobre nuestra Virgen de Guadalupe, Madre de América Latina, Filipinas y, por supuesto, Méjico, pero hoy les traigo unas estrofas de la entrada que ha hecho en su blog una mejicana de pura cepa, Esmeralda, que quiero que la conozcan y visiten en su casita, que es muy linda y llena de amor a Dios:



"En cuanto, a mis sentimientos de hija Tuya y de mexicana, agradezco poder proclamar que creo que María, la doncella de Nazaret, la esposa de José el carpintero, permaneciendo siempre Virgen, concibió por obra del Espíritu Santo y dio a luz a su Hijo unigénito, Quien es inseparablemente, -("hipostáticamente")-, Hijo eterno del Padre, Dios de Dios, luz de luz, Dios verdadero de Dios verdadero; que es por tanto Ella, verdadera Madre de Dios y Madre nuestra.Así mismo creo, amo y profeso con todas las veras de mi alma que Ella es, en un sentido personal y especialísimo, Reina y Madre de nuestra Patria mestiza, que vino en persona a nuestro suelo de México, a pedirnos un templo para ahí "mostrárnoslo, ensalzarlo, ponérnoslo de manifiesto, dárnoslo a las gentes en todo su Amor, que es El, el que es su mirada compasiva, su auxilio, su salvación, porque en verdad Ella se honra en ser nuestra Madre compasiva, nuestra y de todos los hombres que en esta tierra estemos en uno, y de todas las demás variadas estirpes de hombres" no para quitarnos las penas y problemas que nos templan, porque todos los que deseemos ir en pos de su Hijo hemos de "tomar su cruz y seguirlo"; pero siempre contando con que cuando quiera que "estemos fatigados y agobiados por la carga, Ella, a la par de El, nos aliviará, pues su yugo es suave y su carga ligera", y para eso Ella ruega que le permitamos "escuchar nuestro llanto, nuestra tristeza, para remediar, para curar, todas nuestras diferentes penas, nuestras miserias, nuestros dolores.".


...Gracias porque esta fe que nos regalas puede ser al mismo tiempo ciega e ilustrada! Gracias por habernos dado tantas pruebas de tu venida a nuestro Tepeyac, y porque ninguna de ellas sea tan evidente que nos despoje del poder tributarte esa fe filial nuestra; pero gracias también de que sí podamos ver tu imagen amadísima! "Sabemos a Quién hemos creído!". "Le hemos creído al Amor... al Amor que nos amó primero!".


...Gracias por el primer milagro con que Tú, Salud de los enfermos, favoreciste a Juan Bernardino y sigues favoreciendo a todos los enfermos y afligidos; gracias por tu nombre de Guadalupe, con el que le pediste que te invocáramos, pues con él los hermanaste con nuestros padres españoles, que así te invocaban siglos hacía en tu santuario de los montes de su Extremadura!".






jueves, 10 de diciembre de 2009

La Virgen de Valme se va a Roma

La Virgen de Valme se encuentra y venera en la Parroquia de Santa María Magdalena, de Dos Hermanas y fue a los pies de su Sagrario donde la Madre Trinidad, fundadora de La Obra de la Iglesia, recibió innumerables comunicaciones y desahogos de Jesús y donde recibió fortaleza y protección de su Madre. Cuando, en 1997 se siente impulsada por Dios a ir a Roma, experienta la necesidad de que la Virgen de Valme, que tanto tuvo que ver con sus íntimos encuentros con Jesús, también esté en Roma, pidiéndoselo al Papa Juan Pablo II. En 1981 se dispone que la parroquia de Villa Bonelli en Roma, que fue encargada a la Obra, sea denominada "Nuestra Señora de Valme".

Pues después de muchos años de estar en la parroquia en forma de cuadro, en los días 9 al 12 de marzo viajará a Roma la imagen, hecha por un maestro escultor sevillano, acompañada por la dos coronas y el manto, que se ha elaborado a partir de una casulla donada para ese fin por el Cardenal Amigo.

A Roma irá una representación, bastante numerosa, del pueblo de Dos Hermanas, y de miembros de La Obra de la Iglesia, con la Cofradía de la Virgen al frente y presidida por el Cardenal Amigo Vallejo, que, aunue se ha jubilado recientemente, no quiere perder esa ocasión para estar presente en ese momento tan emotivo y bonito, cuando el Papa Benedicto XVI bendiga y entronice la imagen en su parroquia romana.

He sacado una fotos para que vean lo linda que es la talla, que representa a una Virgen con el Niño sentado a su regazo, con unos rasgos muy clásicos, que nos recuerdan a las vírgenes de los siglos XII, XIII (no soy una entendida, pero a mí se me parece a las vírgenes de esa época).











Espero con alegría ese día en que el pueblo de Dos Hermanas de Sevilla viva un día grande y lindo junto al Papa y que esto sirva para dar mayor impulso a la Iglesia en nuestros corazones, pues este acontecimiento nos toca a todos: la Madre Trinidad sólo es el eco de lo que nos dice Jesús: que repartamos amor a raudales, guiados por su Madre e impulsados por el Espíritu. Para eso nacimos, para eso estamos en el mundo: para amar a Dios en nuestros hermanos.


martes, 8 de diciembre de 2009

Un vídeo muy lindo de videotrini

Y una canción que versiona el Maníficat en la voz de la hermana Glenda para nuestro disfrute en este día.



Inmaculada María, ¡ruega por nosotros!



¡AVE MARÍA!

¡Hágase en mí según Tu palabra!



Era sólo una joven, soltera aún, cuando el Señor le pidió su colaboración, que era su vida, su honor y su prestigio. Ella le dijo:He aquí la esclava del Señor. ¡Hágase en mí según Tu palabra!

María: tú has traído a Dios al mundo, convirtiéndonos en sus hijos y sus hermanos, ayúdanos a decir ¡sí! en todo momento, no permitas que nos apartemos del camino, guíanos con tu luz amorosa para que sepamos entregarnos generosamente a nuestros hermanos, repartiendo sin medida el amor que el Padre nos ha dado gratuitamente.




domingo, 6 de diciembre de 2009

Segundo domingo de Adviento: la conversión.

Ayer, mientras preparaba las lecturas de este domingo, leí los comentarios de varias fuentes: Magníficat (escrito por David Amado Fernández), el libro Catequesis Familiar del Día del Señor (del padre Celestino) y unas pps que me manda el padre José Antonio todos los domingos para la meditación y de todo ello saco la conclusión de que si el domingo pasado la palabra nos hablaba de esperanza, este domingo nos habla de conversión.


Las lecturas nos llevan a comprender que estamos en la misma situación que en la época de Juan el Bautista: en el Adviento vivimos a la espera, preparando los caminos del Señor.


¿Y cómo voy preparando mi vida y mi corazón en estos días?. Me hago esa pregunta constantemente: ¿cómo puedo contribuir con mis hermanos, para que vean lo que yo?. Me falta mucho camino personal para poder decir que soy una discípula; pero se que, si persevero en la oración y la acción, podré un día, mirarle a los ojos y decirle: hice todo lo que pude y algo más.


Tengo fe en que Dios podará de mi todo lo malo, vacío y mezquino que llevo dentro. Él no mide con nuestras medidas, pues es infinito, pero yo tengo que adaptar mi conversión a mi pequeñez, a mi limitado conocimiento. Sólo tengo que pedirle al Señor que me de la gracia, que ya lo demás vendrá por sí mismo.


En estos días de Adviento hablo con Dios mediante la oración de san Ignacio:




"Tomad, Señor, y recibid toda mi libertad,


mi memoria, mi entendimiento y toda mi voluntad,


todo mi haber y todo mi poseer.


Vos me lo disteis, a vos, Señor, lo torno,


todo es Vuestro:


disponed a toda vuestra voluntad,


dadme vuestro amor y gracia


que éstas me bastan".



¿Qué es convertirse?


Convertirse es creer en un Dios cercano a nosotros, un Dios que se hizo hombre para sentir nuestro dolor y aliviarnos. Es creer, de una vez, que el cristianismo no es una religión más sino un acontecimiento: que Dios ha decidido bajar a compartir la vida de los hombres.


Convertirse es ser una buena madre, una buena esposa, un padre dialogante y ejemplar, un buen profesional, un buen hijo, un buen amigo, es pasar por la vida tratando cada vez más de parecernos a Jesús.


Convertirse es ser un buen trabajador que no sólo esté esperando una paga, un buen empresario que no solo mire por su dinero, un gobernante que no sólo piense en su despacho, un maestro que no sólo piense en terminar sus clases, es ser, en fin, honesto en todos los puestos de la vida.


Convertirse es mirar a todos los hombres de igual forma, sin distinciones de razas o estatus social, es no callar ante las injusticias, luchar porque el mundo sea mejor y más bellos.


Convertirse es amar sin medida, sin dobleces, sin restricciones. Es saber que va a doler muchas veces, pero no desmayar. Es saber que vamos a caer muchas veces, pero que siempre estará la mano de Dios para levantarnos.


Convertirse es difícil, pero no imposible, pues Aquel que nos dió la vida quiere darnos mucho más: la eternidad, y siempre nos dará el camino para encontrarle.


Por eso hoy podemos gritar con Juan, aunque estemos en el desierto: ¡Allanad los caminos del Señor!





Una iniciativa muy bonita: ¡únete!

De Argentina, tierra amada por la Virgen, me ha llegado este correo que copio íntegro para que los que quieran, puedan participar de esta iniciativa:




Lluvia de Rosas le invita a participar en el Rosario continuado que ofrecerá a María Santísima el próximo 8 de Diciembre.


La inmaculada es el signo de la fidelidad de Dios, que no se rinde por el pecado del hombre. Pidamos por la vida, por las familias y por cada una de las intenciones particulares, que la Santa Virgen nos conceda la alegría de vivir bajo su mirada materna, con pureza y con santidad."






Comenzaremos a las 0 horas del martes 8 de diciembre y cada cuarto de hora (hora en punto, hora y cuarto, hora y media, y menos cuarto) durante las 24 horas, comenzaran distintas personas, asi se continuara realizando la cadena de oración, hasta las 24 horas de ese día 8.Quien reza, lo hace en donde se encuentre, no necesita ir a ningún lado; tampoco importa cuanto tiempo tarda en rezar el Rosario. Lo fundamental es comenzar a la hora exacta que se haya elegido. Para seguir la continuidad.Quienes voluntariamente deseen participar, se inscriben en el cuarto de hora a elección. Ver GrillaTodos podemos invitar a familiares, amigos y conocidos para que este regalo sea una verdadera ofrenda de amor a María Santísima, y podamos completar todos los horarios disponibles para no interrumpir en ningún momento del día la oración.http://www.rosariocontinuado.com.ar/



Que Santa Teresita derrame sus gracias sobre tu vida.










Espero que muchos se unan a este Rosario, que va a ser un regalo a nuestra Madre celestial y que seguro redundará en muchas gracias para todos sus hijos.




jueves, 3 de diciembre de 2009

Poemas que nos hablan del Adviento....




Niño de Belén.



Fijaba mis ojos en la lejanía,

y, con los luceros de tu resplandor,

Niño de Belén, dulce Melodía,

sentí encenderse mi alma en amor.

Y, en los requemores de un tierno alborozo,

dentro de mi pecho escuché tu voz

que, en llanto de Niño, cortado en sollozos,

me pide en gemidos ni entrega y mi don....

Miraba a lo lejos,

buscando en la noche mi Sol...

(Madre Trinidad, Fundadora de La Obra de la Iglesia)

Una vida entregada a Dios.

Hoy conmemoramos un santo muy de la casa: san Francisco Javier. Siempre que pienso, leo o hablo de la vida de alguien así, entregada a los demás a través de Dios, muchas veces llena de sacrificios (incluído el martirio) y de privaciones, no dejo de admirar a esa persona, que se convierte en un ejemplo para mí. Pero lo que más admiro es la fe que le fue otorgada, regalada a esa persona. Porque la fe que tuvieron y tienen (porque no sólo son santos cuando están muertos, sino que muchas veces convivimos con ellos sin saberlo) esos santos fue un don gratuitamente dado por Dios para que fueran sus portavoces ante los demás hombres. Aunque está escrito que todos podemos llegar a serlo, de hecho, ese debe ser el principio y fundamento de nuestras vidas. Las dificultades del mundo circundante siempre están ahí; pero la luz y la fuerza para sortearlas son parte del arsenal de la fe.
Cuando Francisco Javier se encontró con Ignacio en París, no sabía el vuelco que iba a dar su vida, pues en un pricipio no le era de fiar mucho, pero muy pronto, la personalidad arrolladora del futuro fundador de la Cómpañía de Jesús le ganó para la causa de Dios. Y fue tanto el amor que encendió su corazón que se fue por el mundo a contarle a todos la Buena Noticia.
San Francisco Javier es el patron de las Misiones y del APOR, por lo que hoy debemos tener en nuestras oraciones a esos hombres y mujeres que andan desperdigados por todo el mundo llevando palabras de amor y esperanza a nuestros hermanos.
Este enlace es de uno de los programas de César Vidal donde se habla del santo jesuíta de forma integral. Es muy interesante, como todos sus programas:
Y este vídeo es breve y conciso y nos da una biografía bastante acertada del santo




Actividad en Huelva.

Brotes de Olivo presentará en la Casa Colón de Huelva su último trabajo en el que se incluye los tres últimos discos – Desde tu fuente, Jerusalén y Dios de la Tierra - el próximo día 6 de diciembre. Quiere ser ésta una ocasión para agradecer a Dios el mensaje y la vida recibidos gracias a tantas personas que intervinieron en estos 38 años de camino –en y para la Iglesia-, reflexionando y rezando sobre lo sucedido.
El Concierto será el día 6 de diciembre a las 20'00 en la Casa Colón. Las actividades comenzarán, previamente, a partir de las 9 horas, en el Seminario de Huelva, donde va a haber un encuentro de los diversos movimientos eclesiales. Estamos todos invitados.

(Fuente: http://www.diocesisdehuelva.es/).

Para aquellos que no conozcan a este grupo, en el cual todos son hermanos, les pongo este vídeo; pero pueden verles en su página pinchando AQUI



domingo, 29 de noviembre de 2009

Comienzó el Adviento



Anoche hice una entrada, pero la perdí porque el pc se encangrejó de mala manera y blogger decía que no y no y , al final, me cansé y lo cerré. Hoy casi acaba el día y no he escrito sobre lo que todos habrán escuchado en las misas, a la que no pude ir por estar trabajando.

A mi me gusta mucho este tiempo, me siento alegre y muy viva. Me pongo activa y espero...espero, eso es el Adviento: esperar con esperanzas redobladas.

Ha sido un año rico para mí en crecimiento espiritual. He sorteado escollos, he resbalado pero me he agarrado fuertemente a la esperanza que me da Jesús. Ahora llevo unos días purgando una situación peliaguda, que me está haciendo sufrir, por una parte y crecer por la otra. Por eso espero, con ansias renovadas estos días caminando con María y José hasta que nazca de nuevo Jesús.

El Evangelio habla de truenos y relámpagos y de novedades y hombres nuevos. Yo creo, humildemente, que esta época es buena para analizar lo que se ha andado y lo que falta por andar. Dios nos dejó ver parte de su magnificencia al bajar a la tierra y encarnarse en María, besándola con el Espíritu Santo para crear un hombre que reunió en sí las dos cualidades: la humana y la divina.
Nosotros también gozamos de partes iguales al ser hijos de Dios y hermanos de Jesús, lo que pasa es que no lo sabemos o no estamos claros totalmene, o nos hacemos lo longuis y miramos hacia otro lado para embarajar.

Pero estas cuatro semanas nos deben servir para analizar nuestra posición como hijos de Dios y de la Iglesia, para encender bien nuestras lámparas para que los vientos modernos y modernistas no las apaguen. Tenemos que revisar nuestras posiciones respecto a los grandes cambios sociales que se están sucediendo en nuestro país, en nuestro barrio, en nuestra parroquia y en el mundo entero. Tenemos que dejar las tibiezas a un lado y dar la cara ante los problemas que nos han tocado vivir, pero siempre desde la perspectiva de la fe. No olvidando que el Señor nos rebosa de amor mutuo y a todos.

Así que nos esperan días felices y fuertes, crudos y laboriosos, contradictorios y sacrificados, pero siempre esperanzados: con la esperanza y la fe inquebrantable conque nos ilumina la estrella de Belén.


martes, 24 de noviembre de 2009

Las fotos que saqué para el recuerdo.

Aún me cuesta mucho hacer este tipo de montajes, pero he hecho lo que he podido, espero que les guste a las participantes y a los que han hecho posible estos cuatro días en la casa de Dos Hermanas: militantes, sacerdotes, simpatizantes y, sobre todo las consagradas, que no han descuidado detalles para que estuviéramos cómodas y que nos brindaron, sobre todo, gran apoyo espiritual.



El Plan de Dios en la Iglesia I



Aún estoy saboreando las sensaciones que han dejado en mí estos cuatro días de retiro. Yo no podía haber ido, realmente, pues el día 20 justamente tenía una guardia y no encontraba cómo cambiarla. Mi amiga Mari Carmen me dijo: No te preocupes que, si el Señor quiere que vengas hará su parte...¡y vaya que si la hizo..Unos dos días antes mi primo me dijo: Vale, ¡pero no te metas a monja!. (¿Qué se le va a hacer, si cada vez que una sale con su grupo o habla de Dios, los demás se ponen así?). Pero el caso es que me hizo la guardia y pude asistir.

En la primera charla del padre Antonio me impresionó gratamente su forma de hablar y plantear las cosas: Somos como gusanitos al lado de la inmensidad de Dios. Fíjate que Él mismo te dijo ¡ven, hija! que voy a hacerte feliz conociéndome, estando conmigo estos días, aprendiendo a saborear, como dice la Madre, los misterios de la Trinidad y cómo está presente en la Iglesia.

El encuentro se realiza de forma natural: la Madre va desgranando sus vivencias en charlas llenas de gracejo andaluz, con esa forma tan particular y apasionada de mostrarte la verdad del amor infinito del Padre y de cómo viven el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo su amor infinito y eterno, que es un canto y un beso y una familia.

Para tener una idea real y tangible de sus charlas, hay que escucharlas, no hay otra forma. Ella misma se autodenomina eco de la Iglesia, tratando de explicar algo ante lo cual los grandes teólogos pasan de puntillas y que en su forma sencilla de hablar y explicarlas, se siente la gracia del Padre, pues de otra forma, una persona tan humilde y sencilla no podría explicar. Pero uno recuerda enseguida la frase de Jesús: a los sencillos se lo has revelado. Y se da cuenta de que es así.

La pasión que bulle en sus venas se me antoja similar a la de Santa Teresa, San Juan de la Cruz, San Ignacio y San Francisco: si ellos hubiesen podido grabar su ideas o filmarlas lo entenderíamos mejor.

Pero tenemos además una colección de opúsculos en los cuales se reflejan todas las meditaciones de esas charlas que son en sí mismos, un compendio de teología calentita, como gusta decir.

Sus poemas están recogidos en un libro que se llama Vivencias del Alma y tiene otro libro que es una auténtica gozada: Frutos de oración, retazos de un diario.

Los primeros tres días me han servido para ir rumiando, en el silencio, todo lo que decía la Madre; me he sentido tan interpelada que es como si hubiese hecho todas esas charlas solo para mí. Es un regalo del Señor (no me canso de decírmelo) que iré compartiendo con todos.

Y como en estos días tanto Arcendo como Angelo han estado hablando de cuáles serían buenos libros para regalar, yo les digo, a todos los que gustan de buenas y espirituales lecturas, que pueden informarse en los teléfonos 91 435 41 45-91 435 44 49, en Madrid y 95 421 72 43 de Sevilla.

En la página web pueden leer parte de los libros (http://www.laobradelaiglesia.org/).


lunes, 23 de noviembre de 2009

Ya estoy de vuelta, con la fe ¡calentita calentita!

Bueno, escribo algo apurada ahora, pues estoy de guardia y la cosa está muy apretada, pero quiero que sepan que las oraciones y los buenos pensamientos de todos mis amigos me han llegado: las Jornadas de Iglesia (como se llaman estos retiros espirituales) han sido tan fructíferas que todas las que participamos, al final comentábamos lo corto que se hace. Es que cuando estás con el Señor a solas (aunque rodeada de compañeras, hay tiempo de silencio hasta el sábado tarde) puedes gustar más de su presencia, gozar su palabra, zambullirte en el seno del Padre dándole y recibiendo todo lo que Él va comunicándote.

El grupo ha sido heterogéneo y sólo de mujeres, pero también hay retiros masculinos y convivencias matrimoniales.

Estos días iré desgranando un poco en qué consisten estas jornadas y dónde se puede obtener información, para aquellos que quieran experimentarlas. Por ahora solo decirles: GRACIAS a todos lo que habéis rezado por mi, que sepan que he orado por todos y cada uno de ustedes y el Rosario del sábado me supo a gloria divina: hecho delante del Sagrario, allí frente al Señor, le pedí por todos los blogueros de la red.


Esta es la casa de la Madre Trinidad, Fundadora de La Obra de la Iglesia, que se encuentra en Dos Hermanas, Sevilla y donde se hacen los encuentros, reuniones, convivencias y retiros.

jueves, 19 de noviembre de 2009

Voy a estar fuera unos días.


EL ME LLAMA Y YO LE SIGO



El Señor ha querido convocarme a participar en unos Ejercicios Espirituales que se impartirán en la casa de La Obra de la Iglesia, en Dos Hermanas y he podido decir que sí, así que estaré cuatro días alejada de internet. No por ello me alejaré de mis amigos antes bien les tendré más presentes que nunca, pues en cada actividad colectiva (Rosario, misas, convivencias), pensaré en los blogs y en los que no los tienen, pero me visitan alguna vez. Me gustaría que los que lean esta entrada también se acuerden de rezar por mí, para que estos días den fruto en mí, acrecienten mi fe y me hagan mejor cristiana. Espero que así sea.

miércoles, 18 de noviembre de 2009

En la Eucaristía te siento, Señor.



Cuando estoy en la Eucaristía y me arrodillo mientras el sacerdote está consagrando la Sagrada Forma , pienso solamente en pedirte que te quedes y me transformes, me cuides y sostengas, me perdones las faltas que cometo a lo largo del día y me acompañes enla noche. Hoy te decía (en esa fórmula que me inventé hace mucho, pero que voy alargando cada día más): "Señor mío y Dios mío, Dio y hombre verdadero, permite a este humilde cuerpo ser templo de tu cuerpo y haz que tu sangre corra por mis venas. Límpiame de todos los pecados anteriores y no dejes que vuelva a pecar. Renueva en mí la fe cada día, cada minuto, en cada situación, para que nunca baje la guardia y para que nunca se apague mi vela. Yo estoy esperándote hoy y quiero estar lista todos los días de mi vida. No permitas que los errores que pueda cometer me aparten de ti, dame tu mano y no la sueltes nunca. Te lo pido por tu Santísima Madre, amén".

En el último domingo del Año Litúrgico.



"Yo soy Rey. Para esto nací, para esto vine al mundo, para ser testigo de la Verdad". (Jn 18, 36-37)
" Por eso Dios lo engrandeció y le concedió el Nombre que está sobre todo nombre, para que, ante el Nombre de Jesús, todos se arrodillen, en los cielos, en la tierra y entre los muertos. Y toda lengua proclame que Cristo Jesús es el Señor, para Gloria de Dios Padre." (Fil. 2, 9 -11)
¯¯¯
El Domingo 22 de noviembre, último del año litúrgico, celebraremos la Solemnidad de Jesucristo, Rey del Universo. Esta fiesta fue instaurada por el Papa Pío XI en la Carta Encíclica Quas Primas.
Al cerrar el año litúrgico con esta fiesta se quiso resaltar la importancia de Cristo como centro de toda la historia universal. Es el Alfa y el Omega, el principio y el fin. Cristo reina en las personas con su mensaje de amor, justicia y servicio. El Reino de Cristo es eterno y universal, es decir, para siempre y para todos los hombres.
¯¯¯

El Papa León XIII, en su Encíclica Annum sacrum, afirmó que el Reino de Cristo se extiende a todos los hombres:
"...El imperio de Cristo se extiende no sólo sobre los pueblos católicos y sobre aquellos que habiendo recibido el bautismo pertenecen de derecho a la Iglesia, aunque el error los tenga extraviados o el cisma los separe de la caridad, sino que comprende también a cuantos no participan de la fe cristiana, de suerte que bajo la potestad de Jesús se halla todo el género humano..." (Annum sacrum .25 de mayo de 1899).
¯¯¯
El Papa Pio XI escribió la Carta Encíclica Quas Primas, sobre la Fiesta de Cristo Rey.

LA REALEZA DE CRISTO

"Ha sido costumbre muy general y antigua llamar Rey a Jesucristo, en sentido metafórico, a causa del supremo grado de excelencia que posee y que le encumbra entre todas las cosas creadas. Así, se dice que reina en las inteligencias de los hombres, no tanto por el sublime y altísimo grado de su ciencia cuanto porque El es la Verdad y porque los hombres necesitan beber de El y recibir obedientemente la verdad. Se dice también que reina en las voluntades de los hombres, no sólo porque en Él la voluntad humana está entera y perfectamente sometida a la santa Voluntad Divina, sino también porque con sus mociones e inspiraciones influye en nuestra libre voluntad y la enciende en nobilísimos propósitos. Finalmente, se dice con verdad que Cristo reina en los corazones de los hombres porque, con su supereminente caridad (Ef 3, 19) y con su mansedumbre y benignidad, se hace amar por las almas de manera que jamás nadie —entre todos los nacidos— ha sido ni será nunca tan amado como Cristo Jesús. Mas, entrando ahora de lleno en el asunto, es evidente que también en sentido propio y estricto le pertenece a Jesucristo como hombre el título y la potestad de Rey; pues sólo en cuanto hombre se dice de El que recibió del Padre la potestad, el honor y el reino (Dan 7, 13-14); porque como Verbo de Dios, cuya sustancia es idéntica a la del Padre, no puede menos de tener común con Él lo que es propio de la divinidad y, por tanto, poseer también como el Padre el mismo imperio supremo y absolutísimo sobre todas las criaturas." (Quas Primas, n. 6. 11 de diciembre de 1925.)

¯¯¯
El Papa Benedicto XVI pronunció las siguientes palabras antes del rezo del Ángelus del Domingo 26 de noviembre de 2006.

En este último Domingo del año litúrgico celebramos la Solemnidad de Jesucristo, Rey del Universo. El Evangelio de hoy nos propone de nuevo una parte del dramático interrogatorio al que Poncio Pilato sometió a Jesús, cuando se lo entregaron con la acusación de que había usurpado el título de "rey de los judíos". A las preguntas del gobernador romano, Jesús respondió afirmando que sí era rey, pero no de este mundo (cf. Jn 18, 36). No vino a dominar sobre pueblos y territorios, sino a liberar a los hombres de la esclavitud del pecado y a reconciliarlos con Dios. Y añadió: "Yo para esto he nacido y para esto he venido al mundo; para ser testigo de la verdad. Todo el que es de la verdad, escucha Mi Voz" (Jn 18, 37).
Pero ¿cuál es la "verdad" que Cristo vino a testimoniar en el mundo? Toda su existencia revela que Dios es Amor: por tanto, esta es la verdad de la que dio pleno testimonio con el sacrificio de su vida en el Calvario. La Cruz es el "trono" desde el que manifestó la sublime realeza de Dios-Amor: ofreciéndose como expiación por el pecado del mundo, venció el dominio del "príncipe de este mundo" (Jn 12, 31) e instauró definitivamente el Reino de Dios. Reino que se manifestará plenamente al final de los tiempos, después de que todos los enemigos, y por último la muerte, sean sometidos (cf. 1 Co 15, 25-26). Entonces el Hijo entregará el Reino al Padre y finalmente Dios será "todo en todos" (1 Co 15, 28). El camino para llegar a esta meta es largo y no admite atajos; en efecto, toda persona debe acoger libremente la verdad del Amor de Dios. Él es Amor y Verdad, y tanto el amor como la verdad no se imponen jamás: llaman a la puerta del corazón y de la mente y, donde pueden entrar, infunden paz y alegría. Este es el modo de reinar de Dios; este es su proyecto de salvación, un "misterio" en el sentido bíblico del término, es decir, un designio que se revela poco a poco en la historia.
A la realeza de Cristo está asociada de modo singularísimo la Virgen María. A Ella, humilde joven de Nazaret, Dios le pidió que se convirtiera en la Madre del Mesías, y María correspondió a esta llamada con todo su ser, uniendo su "Sí" incondicional al de su Hijo Jesús y haciéndose con Él obediente hasta el sacrificio. Por eso Dios la exaltó por encima de toda criatura y Cristo la coronó Reina del Cielo y de la tierra. A su intercesión encomendamos la Iglesia y toda la humanidad, para que el Amor de Dios reine en todos los corazones y se realice su designio de justicia y de paz.


¯¯¯
Consagración de la humanidad parael día de Cristo Rey

Dulcísimo Jesús, Redentor del género humano! Miradnos humildemente postrados; vuestros somos y vuestros queremos ser, y a fin de vivir más estrechamente unidos con Vos, todos y cada uno espontáneamente nos consagramos en este día a vuestro Sacratísimo Corazón.
Muchos, por desgracia, jamás, os han conocido; muchos, despreciando vuestros mandamientos, os han desechado. ¡Oh Jesús benignísimo!, compadeceos de los unos y de los otros, y atraedlos a todos a vuestro Corazón Santísimo.
¡Oh Señor! Sed Rey, no sólo de los hijos fieles que jamás se han alejado de Vos, sino también de los pródigos que os han abandonado; haced que vuelvan pronto a la Casa Paterna, que no perezcan de hambre y miseria.
Sed Rey de aquellos que, por seducción del error o por espíritu de discordia, viven separados de Vos; devolvedlos al puerto de la verdad y a la unidad de la fe para que en breve se forme un solo rebaño bajo un solo Pastor.
Sed Rey de los que permanecen todavía envueltos en las tinieblas de la idolatría; dignaos atraerlos a todos a la luz de vuestro Reino.
Conceded, ¡oh Señor!, libertad segura a vuestra Iglesia; otorgad a todos los pueblos la tranquilidad en el orden; haced que del uno al otro confín de la tierra no resuene sino esta voz: ¡Alabado sea el Corazón divino, causa de nuestra salud! A Él se entonen cánticos de honor y de gloria por los siglos de los siglos. Amén .


(Esta oración fue prescrita por el Papa Pío IX para la fiesta de Cristo Rey, en la Carta Encíclica Quas Primas)

La presentación de María en el templo.


La Virgen es conducida hoy a la Casa del Señor.

«El Templo purísimo del Salvador, la preciosa habitación nupcial, la Virgen, Tesoro sagrado de la gloria divina, es conducida hoy a la Casa del Señor y lleva con Ella la gracia del Espíritu divino; los ángeles la alaban: Ella es el Tabernáculo celeste» (de la Liturgia oriental.)


LA PRESENTACIÓN DE MARÍA SANTÍSIMA


Queridos hermanos y hermanas:
El 21 de noviembre, con ocasión de la memoria litúrgica de la Presentación de María Santísima en el templo, celebraremos la Jornada pro orantibus, dedicada al recuerdo de las comunidades religiosas de clausura. Es una ocasión muy oportuna para dar gracias al Señor por el don de tantas personas que, en los monasterios y en los eremitorios, se dedican totalmente a Dios en la oración, en el silencio y en el ocultamiento.
Algunos se preguntan qué sentido y qué valor puede tener su presencia en nuestro tiempo, en el que hay numerosas y urgentes situaciones de pobreza y de necesidad que se deben afrontar. ¿Por qué "encerrarse" para siempre entre las paredes de un monasterio y privar así a los demás de la contribución de las propias capacidades y experiencias? ¿Qué eficacia puede tener su oración para la solución de los numerosos problemas concretos que siguen afligiendo a la humanidad?
Sin embargo, de hecho también hoy, suscitando con frecuencia la sorpresa de amigos y conocidos, muchas personas abandonan carreras profesionales a menudo prometedoras para abrazar la austera regla de un monasterio de clausura. Sólo las impulsa a un paso tan comprometedor el haber comprendido, como enseña el Evangelio, que el Reino de los cielos es "un tesoro" por el cual vale de verdad la pena abandonarlo todo (cf. Mt 13, 44). En efecto, estos hermanos y hermanas nuestros testimonian silenciosamente que en medio de los acontecimientos diarios, a veces bastante turbulentos, el único apoyo que no vacila jamás es Dios, Roca inquebrantable de Fidelidad y de Amor.
"Todo se pasa, Dios no se muda", escribió la gran maestra espiritual santa Teresa de Ávila en uno de sus célebres textos. Y ante la necesidad generalizada que muchos sienten de salir de la rutina diaria de las grandes aglomeraciones urbanas en busca de lugares propicios para el silencio y la meditación, los monasterios de vida contemplativa se presentan como "oasis" en los que el hombre, peregrino en la tierra, puede beber mejor en las fuentes del Espíritu y saciarse a lo largo del camino.
Por tanto, estos lugares, aparentemente inútiles, son en realidad indispensables, como los "pulmones" verdes de una ciudad: hacen bien a todos, incluso a quienes no los frecuentan y tal vez ignoran su existencia.
Queridos hermanos y hermanas, demos gracias al Señor, que en su providencia ha querido las comunidades de clausura, masculinas y femeninas. No les privemos de nuestro apoyo espiritual y también material, para que puedan cumplir su misión: mantener viva en la Iglesia la ardiente espera de la vuelta de Cristo. Para ello, invoquemos la intercesión de María, a quien, en la memoria de su Presentación en el templo, contemplaremos como Madre y Modelo de la Iglesia, que reúne en sí ambas vocaciones: a la virginidad y al matrimonio, a la vida contemplativa y a la activa.

Benedicto XVI





Aunque faltan días para esta memoria, utilizo el material que me mandan desde El Camino de María, para señalar que el día 21 de noviembre hacemos memoria de ese momento en la vida de la Virgen. Ella que fue la madre del Salvador, templo purísimo de vida y madre nuestra porque así lo dispuso Jesús, sigue siendo ejemplo para todos nosotros con el "Sí" más definitivo de la historia temporal y trascendental en la vida de los hombres. A Ella debemos rezar continuamente para que medie las gracias que necesitamos, Ella enjuga nuestra lágrimas y engrandece nuestras alegrías. No dejemos, por tanto de llamarle: hay muchas advocaciones, pero la más sencilla, Madre María, no se nos debe olvidar nunca.

domingo, 15 de noviembre de 2009

Una homilía muy pedagógica

No la he copiado en su totalidad porque creo que deberían pasar por su blog para leerla y dejarle un mensaje a través de él a los salvadoreños; pero no he podido dejar de poner aquí parte de esta homilía magnífica y muy pedagógica, que nos enseña en este domingo, penúltimo de este ciclo litúrgico.
Tragedia en El Salvador: Esperanza y Solidaridad
Etiquetas:
autor: E. Baregó

" En ese tiempo, después de esta tribulación, el sol se oscurecerá, la luna dejará de brillar, las estrellas caerán del cielo y los astros se conmoverán. Y se verá al Hijo del hombre venir sobre las nubes, lleno de poder y de gloria. Y él enviará a los ángeles para que congreguen a sus elegidos desde los cuatro puntos cardinales, de un extremo al otro del horizonte. Aprendan esta comparación, tomada de la higuera: cuando sus ramas se hacen flexibles y brotan las hojas, ustedes se dan cuenta de que se acerca el verano. Así también, cuando vean que suceden todas estas cosas, sepan que el fin está cerca, a la puerta. Les aseguro que no pasará esta generación, sin que suceda todo esto. El cielo y la tierra pasarán, pero mis palabras no pasarán. En cuanto a ese día y a la hora, nadie los conoce, ni los ángeles del cielo, ni el Hijo, nadie sino el Padre. "(Mc 13, 24-32)Esta es la lectura del Evangelio que corresponde al Trigésimo Tercer Domingo del Tiempo Ordinario, un domingo al cual le podríamos llamar el Domingo de la Esperanza. De esa esperanza escatológica que nos interpela al mismo tiempo que nos anima y motiva a dar respuesta trascendente en nuestras vidas. El Evangelio de hoy domingo que se lee en toda la Iglesia Universal(Católica), en el mundo entero, no es una mera casualidad sino una gran y aleccionadora causalidad, pues lo primero no existe, lo segundo es por lo que el mundo se mueve. Todo en este mundo es efecto de una causa, todo acontece por un por qué profundo, los acontecimientos de nuestra vida, los sucesos sociales y las tragedias naturales, como la que se ha vivido en El Salvador en estos días pasados y de los cuáles comenzamos a levantarnos, entran en la lógica divina; a veces tan distante de la lógica humana ( Cfr. Isaías 55, 8-9) pero siempre más profunda y sapientísima que cualquier cúmulo de sabidurías y raciocinios humanos (Cfr. Sabiduría 9, 1-6. 9 -11 ; 1ª Cor 1, 25) .Hoy que el evangelio nos habla de "En ese tiempo, después de esta tribulación, el sol se oscurecerá, la luna dejará de brillar, las estrellas caerán del cielo y los astros se conmoverán." (San Marcos 13, 24-25) Se me viene a la mente "la oscuridad y tribulación" horrorosa que pasaron decenas de personas en El Salvador por causa de las torrenciales lluvias del huracán Ida, en el momento en que desesperadamente intentaban sobrevivir a los embates de la naturaleza, algunos logrando el objetivo de salvarse, pero viendo como algún familiar suyo era arrastrado por la corriente hacia otro lugar y hacia otro estado de vida o en el menor de los casos viendo cómo sus pocas pertenencias se iban parcial o hasta totalmente en un río acaparador de todo lo que encontraba a su paso o de aguas que subían de nivel con un modo nunca antes visto por sus pupilas.Viendo la la tribulación vivida por mis hermanos y hermanas que murieron en tan trágico momento, se nos viene a nuestra mente la expresión de Jesús al inicio del evangelio de hoy. Pero no me quedo con ello si no que la lectura me lleva, como por inercia, a redescubrir, para este "signo de los tiempos" que En El Salvador hemos vivido, escuchar y actualizar las palabras de Jesucristo que también se nos leen en este domingo :"Y se verá al Hijo del hombre venir sobre las nubes, lleno de poder y de gloria" ( San Marcos 13, 26 ). Esto significa que este "tempus tragicus" en la vida del ser humano, con la fe en El Crucificado, de donde adquiere sentido trascendente todo sufrimiento humano, se convierte en verdadero Kairós, o sea, en tiempo oportuno de la acción soteriológica de Cristo. No hay muerte sin vida para quien cree ( Cfr. San Juan 11, 25), Jesús hablaba de esto con la metáfora "si el grano de trigo no muere no da fruto" (San Juan 12, 24). El Dios en quien creemos los cristianos nos revela esto. Que no viene a ser una especie de consuelo para perdedores, aquellos que por no ganar el primer premio tienen que conformarse con lo que a veces se llama "premios de consuelo", un segundo, tercer, cuarto lugar o menciones honoríficas; premios de segunda, tercera o cuarta para los que perdieron lo mejor, pues ya no se puede hacer más que conformarse con el "consuelo" de estar en un lugar al menos. La creencia en la vida Eterna y en Dios que mira el sufrimiento y dolor de los más pobres y humildes para recompensárselos (Cfr. San Mateo 5, 1-10), en el Dios que no se recrea en el dolor humano.En el Dios que es dador de vida cuando para el humano lo que hay es muerte, no es premio para perdedores es el Primer y Gran Premio para los ganadores. Aunque ahora surge una vez más la pregunta ¿dónde está Dios que es Amor, cuando mueren tantos y tantas de modo inocente?, ¿dónde está ese Dios que se olvida del hombre, pues deja que éste sea destruido en el mar del sufrimiento y dolor?. Y hay que volverlo a decir nuevamente: ahí estuvo Dios, en el niño, joven o adulto que agonizaba ahogado o golpeado por el alud mortal que le arrastraba, ahí esta aún, sufriendo la pérdida de sus seres queridos, viendo cómo ha perdido su casa, sus únicas pertenencias, Ahí está Dios junto y en las víctimas de esta tragedia, dándoles fuerza, esperanza; en la gente que en medio de lágrimas, sabiendo y sintiendo el dolor de las pérdidas humanas y materiales hablan ya, casi inmediantamente, de volver a levantarse, de querer vivir y seguir luchando. ¡¡¡ Esta es la voz de los pobres y necesitados, dándole de nuevo a los poderosos y ostentados, a los ateos indeferentes, al mundo entero, creyente o no creyente, una tremenda cachetada de fe, valentía, reciedumbre, perseverancia y sobre todo esperanza en sí mismos nacida de su fe en Dios, dando la fuerza de la esperanza que tienen en Dios!!!..
Leer AQUI completa, en GAUDIUMLUX.

Domingo 33 del Tiempo Ordinario.


Casi acabamos el Año Litúrgico actual, ya está a las puertas el Adviento y una nueva Navidad. La lectura de este domingo 33 del Tiempo Ordinario viene con tintes apocalípticos, tanto la primera, tomada del Libro de Daniel como el Evangelio de san Marcos.

El próximo domingo es la fiesta de Cristo Rey; pero en éste vemos que la Iglesia nos invita a reflexionar, a madurar sobre "las realidades últimas" o escatología.

Daniel habla de la salvación eterna de unos y la condenación eterna de otros. Hay que tener en cuenta, en este libro, la dimensión humana, real (los hechos y palabras históricas) y la dimensión sobrenatural, espiritual lo que Dios nos quiere decir, tal como lo interpreta la Iglesia.

La lectura real habla de lo que pasó en esa época tan difícil para el pueblo de Israel, de la traición de unos, llegando hasta la apostasía, y del martirio de otros, como los Macabeos, que se negaron a servir al extranjero. Daniel interpreta la historia como una lucha en la que Dios toma parte a favor de su pueblo, en contra de los opresores. Habla de que los justos resucitarán en la carne y entonces serán separados: unos obtendrán la vida perpetua y otros la ignominia, perpetua también. Con lo cual, a pesar de la oscuridad de las palabras, nos debe quedar claro que llegará un tiempo en el que acabarán los sufrimientos presentes y Dios tomará partido por los hayan vivido sabiamente, enseñando a los demás su palabra.
Hay un tiempo del hombre y un tiempo de Dios. El nuestro es pasajero (corta es la vida del hombre) pero el de Dios es eterno. Para entrar en ese tiempo divino, el cristiano sufre interior y exteriormente: la conversión espiritual y la muerte física.
Por eso, a veces, se nos hace difícil entender la muerte y otras veces, es difícil escuchar malas palabras acerca de nuestra fe.

El cielo y la tierra pasarán, pero mis palabras no pasarán. En esta parte del Evangelio, se describe el discurso de Jesús, que es escatológico, pues habla del fin de los tiempos, del juicio final. Jesús vino a darnos una noticia muy importante, una buena nueva fundamental: seremos juzgados finalmente, pero seremos salvados si, en nuestra vida en el mundo, somos capaces de mantenernos a su lado, seguimos sus enseñanzas y las mostramos a otros.

La fecha y hora de la muerte y el juicio no lo sabe nadie, así que no debemos darle vueltas en nuestras cabezas, sólo debemos ser fieles y esperar, esperar contra toda esperanza.

Ambas lecturas hablan de juicio, pero la segunda habla de la venida triunfal de Jesús, que es lo que nos debe importar: estar alertas, encender la lámpara.

Y eso sólo podemos hacerlo si nos sentimos parte de la Iglesia, compartiendo nuestra vida con los demás, participando de la Eucaristía que es participar de la vida y resurrección del Señor.


En resumen: algún día tendremos que dar cuentas a Dios del buen o mal uso que estemos haciendo de nuestra libertad. Del resultado de ese juicio dependerá nuestra eternidad. Siempre tenemos que estar a la espera de ese juicio porque el día y la hora sólo lo sabe Dios. El cristiano está siempre en situación de adviento, de espera de la venida del Señor.


(Extractado de lo que he entendido de la homilía de ayer del padre Antonio, del Apostolado Mundial de Fátima y del libro Catequesis familiar del Día del Señor del padre Celestino Gómez Jaldón).


Confiemos en el Señor y digamos como el salmista:



viernes, 13 de noviembre de 2009

He encontrado la canción de María.



Llevaba varios meses tratando de localizar esta canción y resulta que ha sido lo más sencillo del mundo: es que esto de internet y youtube es una maravilla. Como veréis es una balada preciosa, la canta un chico que tiene una voz preciosa y el montaje me ha gustado. Como en América ha comenzado la celebración de María desde el 8 de noviembre hasta el 8 de diciembre, se la dedico a todos mis amigos, especialmente a los que, allende el mar, muestran desde sus blogs a María, nuestra Madre.



jueves, 12 de noviembre de 2009

Tragedia en El Salvador.

Me llegó hace dos días una petición de oración, lo recojo hoy, pues no me había conectado desde el día 7. El padre Enrique Baregó, que escribe en el blog GAUDUMLUX, un blog que siempre he recomendado desde aquí, es salvadoreño y pide oraciones para su país, que ha sufrido el paso del huracán Ida y hay más de 144 muertos y muchos desaparecidos. Ya estoy rezando por todos, me gustaría que muchos se adhiriesen a las oraciones, ofreciendo la misa o el Rosario o, simplemente, teniendo un recordatorio para nuestros hermanos en una jaculatoria.
Personalmente pido a nuestra Madre, Mediadora de Todas las Gracias que les acompañe en estos momentos de dolor y les ofrezca su consuelo en la tribulación y se lo pido por su hijo, nuestro Señor, que es nuestro ejemplo a seguir en esta vida, para que lleve a la vida eterna a todos los que han pereciddo en el desastre. Que así sea.