domingo, 13 de diciembre de 2009



Ayer no pude escribir sobre nuestra Virgen de Guadalupe, Madre de América Latina, Filipinas y, por supuesto, Méjico, pero hoy les traigo unas estrofas de la entrada que ha hecho en su blog una mejicana de pura cepa, Esmeralda, que quiero que la conozcan y visiten en su casita, que es muy linda y llena de amor a Dios:



"En cuanto, a mis sentimientos de hija Tuya y de mexicana, agradezco poder proclamar que creo que María, la doncella de Nazaret, la esposa de José el carpintero, permaneciendo siempre Virgen, concibió por obra del Espíritu Santo y dio a luz a su Hijo unigénito, Quien es inseparablemente, -("hipostáticamente")-, Hijo eterno del Padre, Dios de Dios, luz de luz, Dios verdadero de Dios verdadero; que es por tanto Ella, verdadera Madre de Dios y Madre nuestra.Así mismo creo, amo y profeso con todas las veras de mi alma que Ella es, en un sentido personal y especialísimo, Reina y Madre de nuestra Patria mestiza, que vino en persona a nuestro suelo de México, a pedirnos un templo para ahí "mostrárnoslo, ensalzarlo, ponérnoslo de manifiesto, dárnoslo a las gentes en todo su Amor, que es El, el que es su mirada compasiva, su auxilio, su salvación, porque en verdad Ella se honra en ser nuestra Madre compasiva, nuestra y de todos los hombres que en esta tierra estemos en uno, y de todas las demás variadas estirpes de hombres" no para quitarnos las penas y problemas que nos templan, porque todos los que deseemos ir en pos de su Hijo hemos de "tomar su cruz y seguirlo"; pero siempre contando con que cuando quiera que "estemos fatigados y agobiados por la carga, Ella, a la par de El, nos aliviará, pues su yugo es suave y su carga ligera", y para eso Ella ruega que le permitamos "escuchar nuestro llanto, nuestra tristeza, para remediar, para curar, todas nuestras diferentes penas, nuestras miserias, nuestros dolores.".


...Gracias porque esta fe que nos regalas puede ser al mismo tiempo ciega e ilustrada! Gracias por habernos dado tantas pruebas de tu venida a nuestro Tepeyac, y porque ninguna de ellas sea tan evidente que nos despoje del poder tributarte esa fe filial nuestra; pero gracias también de que sí podamos ver tu imagen amadísima! "Sabemos a Quién hemos creído!". "Le hemos creído al Amor... al Amor que nos amó primero!".


...Gracias por el primer milagro con que Tú, Salud de los enfermos, favoreciste a Juan Bernardino y sigues favoreciendo a todos los enfermos y afligidos; gracias por tu nombre de Guadalupe, con el que le pediste que te invocáramos, pues con él los hermanaste con nuestros padres españoles, que así te invocaban siglos hacía en tu santuario de los montes de su Extremadura!".






Publicar un comentario