lunes, 14 de diciembre de 2009

Por la connotación que tiene en nuestra sociedad el fenómeno del aborto (y el que puede llegar a tener) paso a hacer público este mensaje (lo he copiado tal cual fue recibido) que me mandó una amiga que trabaja mucho por la defensa de la vida, desde su humilde labor de voluntaria ayuda a encontrar trabajo, ropas, alimentos y ayudas de todo tipo a jóvenes madres solteras o no, que se ven en la disyuntiva dolorosa de tener que escojer entre el asesinato de sus hijos y la vida dura y solitaria de una mujer sin recursos a las que, los mismos que invitan a abortar, después sólo les ven las espaldas.
En estos días de Adviento, en el que se nos invita a preparar nuestro corazón y nuestra vida y a amar alegremente en el Señor, no podemos olvidarnos de esos niños que no podrán ver nunca la luz del sol ni de esas madres que sufrirán toda la vida su ausencia. Que no las enganñen con palabras altisonantes y conceptos supuestamente revolucionarios y progresistas: el aborto es la forma más retrógrada que tiene el hombre de matar. Por tanto: no les mostrmos las espaldas, ayudemos a todas la madres y futuras madres a que tomen la desición correcta. El Señor nació en Belén, en una famillia pobre que no pudo siquiera, guarecerse en una posada; nció en un portal o una cueva, envuelto solo en el amor de sus padres. Eso es lo que necesita un niño para nacer: sólo AMOR.

"REACCIONES DEL MALIGNO ANTE LA DEFENSA DE LA VIDA".








"OS BEBERÉIS LA SANGRE DE NUESTROS ABORTOS",




Estas son las amenazas de las majaderas feminazis asesinas dirigidas a quienes ayudan a las madres embarazadas. Son encantadoras ¿verdad? Pues vean estas otras pintadas:








Así apareció ayer el portal de la sede madrileña de Red Madre, una Fundación volcada exclusivamente en ayudar a la mujer embarazada, convertida esta vez en el blanco de los ataques de la furia demoníaca sedienta de sangre.

La sede de Red Madre consiste en un almacén con ropa de bebé, carritos, cunas, leche materna, pañales y dos despachos donde se atiende a mujeres embarazadas sin recursos y a mujeres que, tras un aborto provocado necesitan ayuda médica o psicológica.

Hace falta estar muy trastornada y con el alma muy podrida para escribir estas salvajadas, y es que el demonio no puede soportar que se salven vidas y que se ayude a las madres a salir adelante con su embarazo. Al más puro estilo Moloch, sigue exigiendo sacrificios humanos de bebés a través de sus esclavas poseídas: las desquiciadas feminazis proaborto, que no contentas con asesinar alegremente a sus hijos, no toleran que se ayude a nadie a ser madre. Lo que quieren es MÁS ABORTOS, está claro, MÁS MUERTE de seres humanos inocentes.















En este día 27 de noviembre, fiesta de la Medalla Milagrosa, le pedimos a Nuestra Madre que nos proteja de este demonio y de todas sus repugnantes huestes, incluídos los políticos sinvergüenzas rastreros que precisamente ayer (qué casualidad) se abrazaban en el congreso (con minúscula) alegrándose del primer pase parlamentario de la ley del aborto libre, la ley más salvaje y asesina de Europa. María es la única que puede frenar esta locura. Santa María, ruega por nosotros
¡Gracias Red Madre! Una confirmación más de la maravillosa labor que estáis realizando, ¡ánimo, adelante!




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