jueves, 3 de diciembre de 2009

Una vida entregada a Dios.

Hoy conmemoramos un santo muy de la casa: san Francisco Javier. Siempre que pienso, leo o hablo de la vida de alguien así, entregada a los demás a través de Dios, muchas veces llena de sacrificios (incluído el martirio) y de privaciones, no dejo de admirar a esa persona, que se convierte en un ejemplo para mí. Pero lo que más admiro es la fe que le fue otorgada, regalada a esa persona. Porque la fe que tuvieron y tienen (porque no sólo son santos cuando están muertos, sino que muchas veces convivimos con ellos sin saberlo) esos santos fue un don gratuitamente dado por Dios para que fueran sus portavoces ante los demás hombres. Aunque está escrito que todos podemos llegar a serlo, de hecho, ese debe ser el principio y fundamento de nuestras vidas. Las dificultades del mundo circundante siempre están ahí; pero la luz y la fuerza para sortearlas son parte del arsenal de la fe.
Cuando Francisco Javier se encontró con Ignacio en París, no sabía el vuelco que iba a dar su vida, pues en un pricipio no le era de fiar mucho, pero muy pronto, la personalidad arrolladora del futuro fundador de la Cómpañía de Jesús le ganó para la causa de Dios. Y fue tanto el amor que encendió su corazón que se fue por el mundo a contarle a todos la Buena Noticia.
San Francisco Javier es el patron de las Misiones y del APOR, por lo que hoy debemos tener en nuestras oraciones a esos hombres y mujeres que andan desperdigados por todo el mundo llevando palabras de amor y esperanza a nuestros hermanos.
Este enlace es de uno de los programas de César Vidal donde se habla del santo jesuíta de forma integral. Es muy interesante, como todos sus programas:
Y este vídeo es breve y conciso y nos da una biografía bastante acertada del santo




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