martes, 8 de diciembre de 2009

¡Hágase en mí según Tu palabra!



Era sólo una joven, soltera aún, cuando el Señor le pidió su colaboración, que era su vida, su honor y su prestigio. Ella le dijo:He aquí la esclava del Señor. ¡Hágase en mí según Tu palabra!

María: tú has traído a Dios al mundo, convirtiéndonos en sus hijos y sus hermanos, ayúdanos a decir ¡sí! en todo momento, no permitas que nos apartemos del camino, guíanos con tu luz amorosa para que sepamos entregarnos generosamente a nuestros hermanos, repartiendo sin medida el amor que el Padre nos ha dado gratuitamente.




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