lunes, 23 de noviembre de 2009

Ya estoy de vuelta, con la fe ¡calentita calentita!

Bueno, escribo algo apurada ahora, pues estoy de guardia y la cosa está muy apretada, pero quiero que sepan que las oraciones y los buenos pensamientos de todos mis amigos me han llegado: las Jornadas de Iglesia (como se llaman estos retiros espirituales) han sido tan fructíferas que todas las que participamos, al final comentábamos lo corto que se hace. Es que cuando estás con el Señor a solas (aunque rodeada de compañeras, hay tiempo de silencio hasta el sábado tarde) puedes gustar más de su presencia, gozar su palabra, zambullirte en el seno del Padre dándole y recibiendo todo lo que Él va comunicándote.

El grupo ha sido heterogéneo y sólo de mujeres, pero también hay retiros masculinos y convivencias matrimoniales.

Estos días iré desgranando un poco en qué consisten estas jornadas y dónde se puede obtener información, para aquellos que quieran experimentarlas. Por ahora solo decirles: GRACIAS a todos lo que habéis rezado por mi, que sepan que he orado por todos y cada uno de ustedes y el Rosario del sábado me supo a gloria divina: hecho delante del Sagrario, allí frente al Señor, le pedí por todos los blogueros de la red.


Esta es la casa de la Madre Trinidad, Fundadora de La Obra de la Iglesia, que se encuentra en Dos Hermanas, Sevilla y donde se hacen los encuentros, reuniones, convivencias y retiros.
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