domingo, 20 de julio de 2008

Saludo a los jóvenes del Mundo.

A estas alturas ya se están preparando para regresar a casa los miles de jóvenes que han participado en el ENCUENTRO y lo pongo con mayúsculas porque eso lo que creo que es: un ENCUENTRO con la Fe, la tuya y la de otros miles de jóvenes, que afianza y renueva, que justifica e ilumina. ¡Cuántas veces he deseado ser joven en estos días!. Y no es que me sienta vieja, que no lo soy; sólo que esa experiencia es máxima en la juventud (cronológicamente hablando). Que mi corazón es joven, no lo dudéis; yo viví mis Pascuas Juveniles, allá en Cuba, en la Parroquia de Bahía Honda. Fueron dos años maravillosos, el 93 y 94, en que, por vez primera, canté con jóvenes con ideas como las mías:¡Cristo vive en tí, espera de tí, aguarda por tí!. Fue la experiencia más grande ver cómo venían de todas partes del país jóvenes que querían mejorar el mundo, abrasados a una Cruz de fuego; pero riendo. Muchos no lo entendieron en aquel entonces y aún ahora, muchos me siguen preguntando: "¿qué ves en ello?, ¿qué te reporta?". Pues a pesar de todo aún hay gente que no reconoce la fuerza del Espíritu.

A los jóvenes que habéis estado en Australia les auguro tiempos fuertes en sus jóvenes vidas, pero no temáis: dejad la barca en manos de Dios y Él conducirá a buen puerto. Sólo cuando nos abandonamos a su voluntad logramos lo que esperamos. Es así de sencillo.

Creo que debéis estar orgullosos de haber compartido la marmita y el saco de dormir, como cuando a orillas del Tiberíades se reunió el Señor con tantos y les dió de comer. Ustedes habéis comido el pan de la sabiduría y nada menos que de manos del Papa Benedicto XVI. Él es la cabeza visible de la Iglesia mundial, nuestro máximo representante; pero no como los políticos o los dirigentes de una empresa: el Papa es la unidad de la Iglesia en sí, nuestro valedor y nuestro maestro nombrado por Jesús en el principio. Ha estado cercano, didáctico y profundo. Y certero: no le ha "masticado" nada a los jóvenes, antes bien ha dado clases de Teología a pie de púlpito, más claro, el agua.

Hemos podido seguir el evento gracias a los medios que puso el Grupo Cope a nuestro servicio: Popular TV y Cadena Cope. Es encomiable el trabajo realizado, el esfuerzo para lograr las conexiones y poder entrevistar a los principales representantes de la Iglesia española en ese Encuentro. Han estado constantemente conectando Sidney con los otros lugares de Encuentros dentro de España: Javier, Santiago y Almonte, adonde muchos jóvenes acudieron para manifestar su apoyo al encuentro. Las catequesis, las confesiones, las Eucaristías y las visitas al Santísimo se han sucedido a lo largo y ancho de estos lugares, ya Sagrados de por sí, en estos días rebosantes de Espíritu; porque no podemos olvidar que, una de las promesas de nuestro Señor es: "Donde se hallen dos o más reunidos en mi nombre, allí estaré Yo". Así se han sentido estos días: llenos de presencia de Dios.

Mi deseo es que no os paréis, que continuéis estudiando, trabajando y perfeccionando vuestra Fe para ser mejores, para ser útiles a los pobres, a los desamparados, a la Paz, a la unidad de los pueblos. Cuanto mejor entendamos nuestra Fe mejor seguiremos a Jesús y nos haremos dignos de seguirle más allá (que no nos de reparo en hablar de lo trascendente), en la Eternidad.


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