jueves, 4 de marzo de 2010

Amor y Cuaresma


Que la Cuaresma sea para todos los cristianos una experiencia renovadora de nuestra vida es lo principal en estos días. Como conté hace unos cuantas entradas, estoy meditando mucho acerca de mi vida, mis planteamientos, mi actitud ante las personas, el trabajo, el compromiso en general y el compromiso en particular, con la ayuda de varios libros; pero quiero hacer hincapié en uno que me está dejando huella. Se llama Que puedas tener vida. Deja que los místicos te guíen en la Cuaresma y pertenece a la colección (de la cual ya hablé anteriormente) 40 días con un Gran Maestro Espiritual, de la Editorial San Pablo.

Son meditaciones para todos los días, entendiéndose que los días los pones tú, los alargas o prolongas según te haga mella la oración escogida. No es por tanto, un libro de mera lectura, como explica en el prólogo, sino que se ha concebido como para ponernos en un camino de meditación y oración con el fin de vivir más a fondo.Es una guía través de meditaciones sobre las pequeñas muertes que rebrotan una vida nueva.

Se divide en tres lecturas: una cuando comienza tu día, otra, en forma de jaculatoria o recodatorio para recitarlo durante todo el día y, una cuando tu día termina. Es una lectura pequeña, muy clara, a pesar de que los místico escogidos son muy cultos y, en otras lecturas, crípticos. Se trata de Hildegarda de Bingen, Maestro Eckhart, Francisco de Sales, Thomás de Kempis, San Francisco de Asís y Santa Teresa de Ávila. ¡Casi nada!

Es bueno hambientarse para hacer las oraciones: escoger un lugar tranquilo, sosegarse y buscar en el interior. Se pueden utilizar métodos descritos por Toni de Mello en sus libros sobre métodos de oración, siempre es bueno respirar bien y buscar el lugar de nuestro corazón vacío por completo, para poder llenarlo de Dios.

Yo voy por el día once (he repetido algunos) y voy a transcribirlo para ponerles un ejemplo y para que puedan saborear como yo lo estoy haciendo, con una meditación que, habiendo sido escrita hace tanto, parece que fue escrita para mi. Con mi nombre.



Mi día comienza.


Sabemos que cada vez que nos arrepentimos,

el amor se renueva y crece.

Pero ¿qué es el arrepentimiento?.

Pues hay una clase de arrepentimiento, de este mundo,

que nos hunde en una pena mayor aún,

nos hace quejumbrosos, y nos sumerge en la duda.

Este tipo de arrepentimiento se atasca en la miseria

y no conduce a nada.

En cambio, el arrepentimiento que viene de Dios

es completamente diferente.

Porque, no contentos con nosotros mismos,

no elevamos por fin a Dios y damos la espalda

a todo pecado, con voluntad firme.

Dirigiéndonos a Dios, encontramos la certeza,

y el calor de un gozo espiritual que nos eleva

sobre todas nuestra miseria y nos une con Dios.

Y cuanto más débiles somos,

y cuanto más hayamos pecado,

más nos sentimos urgidos

a unirnos con Dios en amor puro.


A lo largo del día.


Arrepiéntete, y el amor será renovado.



Mi día está terminando


En el ocaso de este día,

ayúdame a vislumbrar la aurora del nuevo día,

el comienzo de una vida nueva,

y la conmoción del arrepentimiento en mi alma.

Edifica tú en el descontento de mi corazón,

y cuando esté arrepentido, renuévame en el amor.

Haz que de una vez me eleve hacia ti,

dando la espalda a todo lo que en mí

se opone al amor.


Maestro Eckhart.






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