jueves, 4 de marzo de 2010

Para mis amigos chilenos y para todo el pueblo sufrido de Chile.




Aunque no haya escrito nada en estos días sobre el terremoto de Chile, sepan que mi corazón y mis oraciones están con ese país hermano. Estos días he pensado mucho en ellos, en los amigos de la red, sobre todo en Francisco Javier, (que tiene un blog muy lindo, con unos post profundos y llenos de amor) y que, justo hoy me ha mandado un mensaje para que supiera que está bien. Pienso en las personas que han perdido todo, pero sobre todo, en los que han perdido la vida arrastrados por el mar o sepultados bajo sus propias casas. No puedo imaginarme siquiera lo que se vive en esas situaciones, por más que lo intento, el miedo atenaza mi corazón y sólo puedo rezar por sus almas, para que encuentren la paz en el Señor.

No quiero dejar de trasmitirles mi solidaridad y mi amor. Si hay alguna forma de ayudar, seguro que lo haré. Por lo pronto les envío mi amor de hermana.


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