martes, 5 de enero de 2010

Los Reyes Magos.






Dicen que están enterrados en una catedral, en Alemania. No lo se, lo que sí se es que representan el inicio de una fe nueva, una fe que les hizo salir de sus países a ciegas, sólo iluminados por una estrella. Y así representan una búsqueda, un caminar, un indagar. ¿Dónde está el rey que ha nacido?. Ellos no dudaron en reconocerle como rey, un rey diferente, que no reinaría sobre los hombres por medio de la humillación o la fuerza. Un rey eterno, fruto del Eterno, Hijo Único del Padre.

Los regalos que le llevaron tampoco fueron hechos como tributos vacíos o materiales: fueron una forma de decir: hemos sabido que vendrías, te esperábamos y hemos seguido la estrella, te recibimos con lo mejor que tenemos.

Los cristianos debemos ser como esos reyes magos que describe la Biblia: caminantes sin descanso, buscadores de la verdad, seguidores de la estrella y estrellas en sí mismos, pues debemos iluminar a otros, a todos los que nos vean y escuchen para que encuentren a Jesús.

Así pues, deseo que los Reyes nos traigan esperanza en la espera; alegría en la fe y luz para iluminar la senda.





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