miércoles, 28 de abril de 2010

España a la deriva

Hola, ya estoy de nuevo en la brecha...aunque, finalmente, me he dado de baja de Simyo.

Hace tiempo que quería compartir mis ideas acerca del caos en que vivimos, pero no he tenido muchas posibilidades y otras veces, me resistía ante la decepción. No quiero ser negativa, pues Jesús me enseña a esperar, a tener esperanzas, pero el pez está en la cazuela y el aceite hirviendo...así que no me queda más remedio que escribir.

Y es que ya no quiero ver la tele, o mejor dicho: los telediarios. Acabo enfadada, deprimida pero no por lo que dicen, sino por cómo lo dicen. A veces creo que los periodistas se están convirtiendo en monstruos sin sentido de la verdad, sin cerebro y sin corazón. Pues si no, ¡cómo puede ser que hablen de tantas tonterías y banalidades y den noticias que a nadie le importen cuando hay tanta gente viviendo en la pobreza?. Sí, que es así...hay más pobres que nunca, por lo menos, desde que estoy en este país, que ya es el mío.

Cada día sé de gentes pasando por Madre Coraje y Cáritas buscando comida y ropas porque ya no tienen ayudas del Gobierno para afrontar sus necesidades, cada vez hay más personas refugiándose en la bebida y las pastillas (esto lo veo personalmente), gentes que hasta hace un año podían pagar todas sus facturas, sin apuros. Estas personas son vecinos, compañeros de trabajo que han sido cesados, amigas que trabajaban en las campañas agrícolas todos los años, amigos que han tenido hasta tres trabajos a la vez porque son buenos profesionales y se los rifaban en las empresas. Ahora están endeudados hasta las cejas, pidiendo un respiro a los bancos para no aparecer como morosos.

Me duele porque no puedo ayudar a todos, yo misma estoy sufriendo el paro en mi familia y sin muchas espectativas a encontrar trabajo en un futuro cercano.

La cuestión es: ¿qué hace este Gobierno realmente para dar trabajo a esas personas, para incentivar la creación de empleos, para salvar de la ruina a los pequeños comerciantes de nuestro país? Y...¿qué hacen los que pueden influir sobre la conciencia social? Me refiero, por supuesto, a los sindicatos, los intelectuales, los políticos, los colectivos de peso social (léase músicos, actores, escritores etc, etc).

Pues no hacen nada que no sea cacarear por los patios: todo el día bendito enzarzados en sacar trapos sucios al aire, huesos de hace más de 40 años, fotos amarillas por el tiempo y lemas, muchos lemas y slogams para adoctrinar y adormecer las conciencias.

No lo he dicho a la ligera: entiendo que en política hay que acechar al otro para cuando resbale (como dicen en Cuba: hay que darle al burro cuando se cae), hay que valerse de todos los medios para ganar, pero escuchen bien señores políticos, eso hay que hacerlo bien, sin perder el norte o la conciencia, como quieran entenderlo. No se puede estar denigrando y ensuciando el nombre de los políticos contrarios cuando en tu bando la cosa está que arde desde hace mucho tiempo. Me refiero a que en Andalucía se han enriquecido muchos, muchísimos del PSOE a costa del señor Chávez (entre ellos toda su familia, que es numerosa) y no dicen ni mu, mientras se la pasan escarbando al PP de todos lados, tratando de encauzar juicios rimbombantes que den mucho de lo que hablar. Y con esto no digo que no se persiga el robo de guante blanco, pero por favor, el que hacen todos.

Los huesos de los seres queridos hay que recuperarlos de las cunetas, eso lo entiendo, pero todos todos. No una parte. Porque en una guerra civil, en un mismo país, se sabe que se matan entre hermanos, que hay muertos de los dos bandos. Antes nunca entendí por qué mi marido me decía: una guerra es de dos, y si uno no quiere, el otro no puede guerrear.

Pues lo entiendo: todos queremos tener los restos de los seres queridos cerca, donde ponerle flores y esas cosas (lo siento, no lo digo con ánimos de ofender: yo nunca he soportado los cementerios, creo que son focos de infección), pero no con dinero público, cuando las cosas están tan mal no se pueden aprobar gastos de ese tipo.

Por favor: y los homosexuales de cualquier país pueden esperar, no se les puede regalar dinero para que hagan un centro de reuniones o lo que sea, pues hay déficits públicos aquí que necesitan ese dinero. Lo siento de nuevo: a mí me da totalmente igual lo que haga cada uno con su sexo, cada cual es libre según su conciencia, pero no se puede poner por delante una inclinación sexual para recibir ayudas, antes que dárselas a colectivos como madres solteras, mujeres maltratadas, padres solteros (que también tienen sus derechos), disminuídos físicos o psíquicos.

Este gobierno, que se dice socialista, saca leyes como churros que después no pueden ponerse en práctica porque no hay recursos para financiarlas. ¿En qué están pensando cuando las promulgan?

¿Qué se hizo de los más de dos billones de euros que tenía la seguridad social hace un año? ¿Cuántos centros de salud tienen dificultad para cubrir sus cupos y horarios de trabajo por no poder contratar personal que los cubra? En Andalucía no hay dinero para cubrir plazas, para vacaciones, ¡y se quedan tan panchos!. Los movimientos de personal tras la última oposición (y que será la última en mucho tiempo, seguro) aún no se acaban de efectuar y mientras esto pasa hay médicos que no pueden ni mirar la cara a sus pacientes porque no tienen tiempo para atender 30-40 pacientes (o clientes, como le llaman ahora los dirigentes) en 4 horas. Es de vergüenza: te dan tres minutos por paciente y de esos, dos son para abrir el programa informático (que se cae más de diez veces al día) y escribir en la historia. Y no hablo de las urgencias porque ya sería la repera, como dicen en mi pueblo.

Los telediarios se pasan todo el día hablando de los cargos contra dirigentes del PP, de las injurias contra el juez Garzón, de lo malos que son los policías que pegan al detenido, de lo mala que es Esperanza Aguirre por permitir que en su comunidad autonómica se discrimine a una niña por llevar un pañuelo musulmán.

¿Que qué pienso de eso? Pues miren: el juez Garzón ha luchado mucho contra el terrorismo y no se le puede negar, pero ha metido la pata, aparentemente, en otras cosas: pues que se le investigue como mismo se hizo con el Gómez de Liaño, o con el otro, de cuyo nombre no me acuerdo, que pidió un certificado psicológico a dos lesbianas a punto de adoptar un hijo (a ese se le cayó el pelo). Que los jueces conocen las leyes mejor que yo y a mí me pusieron una buena multa por no declarar el iae porque no sabía que tenía que hacerlo y nadie me lo dijo antes de hacer la declaración de la renta (de esto hace años y es largo de contar, pero lo que sí se es que se me aligeró la bolsa de forma espectacular), pues que les investiguen a todos y lo que deba ser, que sea.

Los juicios paralelos son perjudiciales, pero no sólo para una parte sino para el conjunto, pues crean inestabilidad social, desentierran odios ya olvidados y provocan rencillas injustificadas. Los dirigentes de todos los partidos deberían declarar públicamente su patrimonio al llegar a un cargo público, pues para eso se llama así: cargo público, y se deben al pueblo. Y al terminar en su puesto, otra declaración, bien contrastada, para demostrar que no se han enriquecido a costa del pueblo que le paga. No deberían tener ventajas económicas sobre sus coetáneos, pues ya cuentan con muchas ventajas propias de su cargo. Y que nadie me diga que no disfruta trabajando cuando tienes aseguradas reuniones de trabajo en restaurantes caros y puedes irte de vacaciones a donde te apetezca (o casi, según el puesto) cuando hay millones de personas que sólo pueden soñar con hacerlo.

La policía es un cuerpo represivo, no hay que olvidarlo. Lo que sí puedo decir por experiencia, es que atiendo diariamente a dos-tres policías con lesiones provocadas por los detenidos, y nunca se les hace caso de ello. Así de claro.

Y el velo islámico ya forma parte de nuestra sociedad, sólo que, si se quiere ser justo y sincero, no se debe permitir en las escuelas, pues es un símbolo religioso y eso contradice la política del gobierno, empeñado en borrar de la faz de la sociedad española la religión católica, que profesa el noventa y tantos porciento de la población. Yo soy ecuménica, creo en Dios Trinidad, y soy marianista, pero eso no significa que no respete a las demás religiones presentes en España, sería absurdo tapar el sol con un dedo; pero creo que el que va a un país que no es el suyo o es adoptado por ese país, debe respetar las tradiciones de ese país, siempre y cuando no sean denigrantes o humillantes para esa persona. Y no creo que la Iglesia Católica humille a nadie en España. Si no que se lo pregunten a los miles de musulmanes que han pasado por Aljeciras, por casa del Padre Pateras o los miles que comen en los comedores de Cáritas, o los que son vecinos, compañeros de trabajo o amigos de españoles católicos. Pues no se debe olvidar que Iglesia somos todos.

En fin, me he quedado a gusto con este monólogo político-social, espero no haber aburrido u ofendido a muchos (que a nadie es imposible, siempre los habrá). Son mis ideas, a casi nadie las pedí prestadas...

Por suerte para todos Dios existe y nos asiste...les dejo esta canción de fe y esperanza para todos





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