miércoles, 14 de mayo de 2008

Ante los asesinos: firmeza, justicia y coherencia.

Hoy llevo muchas horas despierta, escuchando por la radio la noticia de la nueva barbarie: ETA vuelve a atacar. Como la serpiente que le representa, con dientes traicioneros, clava su mordedura allí donde encuentra. Reptil odiado por muchos; pero también venerado por otros y en algunos vergonzosos casos, alimentado por otros, que se lavan las manos igual que el romano. No puedo dejar de pensar en ese joven que sólo llevaba dos meses de servicio en la localidad donde ha encontrado la muerte. Son muchos los muertos y dura mucho la barbarie, traicionera; pero siempre encuentra algunos que le justifiquen. No se cómo pueden mirarse a las caras personas que han defendido las ideas de separatismo e independencia, sin otra justificación legal, sin un fundamento histórico real. ¿Hasta cuándo el Gobierno tiene que ser machacado, vilipendiado y arrastrado por el lodazal de los independentistas (que no nos equivoquemos: eso es lo que buscan a la larga, todos los nacionalismos) para tomar una decisión firme ante el terrorismo?. Aún estoy esperando las declaraciones del jefe del Estado, de los Secretarios y del ministro del Interior. Brillan por su ausencia. ¿ Y por qué? me pregunto; pues me respondo yo solita: porque están esperando ver las reacciones de los demás para ver cómo pueden calentar el pañito con que le van a hablar a la ETA. Y me gustaría saber qué le va a decir el Sr. Rodríguez Zapatero al Sr. Ibarretche acerca de sus ideas separatistas y antiespañolistas.

Yo no hablo de venganzas ni de odios, sólo quiero que el Gobierno sea firme en su actuación. Hay que exigir a los que nos gobiernan que no queremos excesos, pero sí queremos justicia y si las leyes deben ser cambiadas porque ahora son muy flojas, que se cambien. Estoy segura de que si se pide la opinión al pueblo, en un referendo o en otro tipo de consulta, la gran mayoría estaría de acuerdo en modificaciones a las penas. Creo que al igual que estamos pidiendo firmas para instaurar la pena máxima de encarcelamiento para los pederastas, con mayor razón debemos pedirla para aquellos que asesinan y se escudan en una ideología sin razón.

Quiero expresar mi condolencia por esa familia que ha perdido un hijo, un amigo, que sepan que no estan solos: los cristianos rezaremos por él.

Yo tengo un sueño: el de una España grade llena de matices, pero unida.
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