miércoles, 17 de diciembre de 2008

San Lázaro de Cuba.

Hoy es un día grande para los cubanos: celebramos la Fiesta de San Lázaro. Uno de los santos más venerados del panteón cubano, procede, sin embargo, del sincretismo religioso dado desde la época de la conquista y colonización; pero sobre todo, desde la introducción de los esclavos en nuestra isla. Para el que quiera ahondar en esta tradición les remito a una página muy documentada http://www.guije.com/, donde se pueden leer artículos de renombrados estudiosos cubanos sobre esta materia. El Santo a que hace refenrencia el Santoral hoy, es un obispo y se representa con mitra y mantón adecuado a su jerarquía. El nuestro es un humilde y pobre hombre, con las piernas yagadas, con muletas y acompañado de dos perrillos que le sirven de compañía y le lamen las heridas. En la religión yoruba se le invoca por el nombre Babalú Ayé (ni idea de lo que significa, así que ya pueden usar el Google).

Yo sólo quiero hablar de lo que se de mi propia experiencia. Creo que no hay un cubano que no haya ido al Santuario, que se encuentra en un lugar llamado El Rincón. Allí se veneran varias estatuas y al lado está el Leprosorio Nacional, atendido por monjas y médicos voluntarios, todos católicos, que dan su tiempo y esfuerzo para ayudar a las personas aquejadas de esa terrible enfermedad.

Desde el día 15 de Diciembre las calles se colapsan, pues se llenan de pagadores de promesas y vehículos de todo tipo. Por lo que he visto aquí, en Huelva, el desfile de gente hacia el Santuario, bien podría compararse con la salida de las hermandades del Rocío.

Los que van a pagar promesas al santo se visten de saco o yute, reflejando la pobreza y la humildad de su espíritu y muchos van de rodillas, con cadenas atadas a los pies, con flores en las manos. Los regalos son de diferente naturaleza: dinero, oro, cadenas de todo tipo de metal, objetos de culto, comida. Todo lo que se recauda ese día sirve para el sostenimiento de los enfermos, sus tratamientos (muy caros, hay que decirlo) y el del Santuario en general.

Yo, como buena cubana, le pedí por mi salud cuando estaba en el sexto año de mi carrera (me habían diagnosticado una Artritis Reumatoide y había perdido muchas clases) y le prometí que le llevaría el primer sueldo que cobrara como médico si me ayudaba a aprobar con buenas notas, por supuesto. Él me ayudó y yo fui rauda y veloz, montada en una máquina, primero y, después en un cabriolet salido de no se qué época. Mi madre me acompañó, porque esa es una veneración que ningún ismo que pase por Cuba logrará eliminar del corazón de los cubanos, y compramos flores y velas moradas o malvas y las encendimos en su presencia. Recuerdo que yo, al no saber rezar le dije: "Aquí te pago mi promesa, gracias por la ayuda". Nos quedamos un rato y nos marchamos.

Desde entonces le miré con otros ojos y le venero todos los 17 de Diciembre con una oración y
una vela encendida frente a una pequeña figura que me traje de Cuba, allá por año 95.





Aquì se pueden ver parte de las imágenes que hay dentro del Santuario, cuya imagen es la central. Espero que los cubanos que lean este post recuerden sus orígenes y a los que no lo sean, les sirva para aprender algo más sobre la cultura y tradiciones cuabanas. Saludos a todos.

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