domingo, 28 de junio de 2009

Estamos a fin de mes....

El mes de junio está llegando a su fin y puedo hacer recapitulación del mismo en pocas palabras: ha sido un mes lleno amor de Cristo, por Cristo y en Cristo. Diariamente he convocado al Sagrado Corazón de Jesús para que me ayudara en las decisiones que tenía que tomar, en las acciones que tendría que hacer, en los retos que tendría que afrontar.

Me ha tratado Jesús con plena misericordia, pues me ha abierto los ojos en muchas cosas que no sabía hacer o las estaba mal haciendo; se ha mostrado Maestro con paciencia infinita para mostrarme mis errores, para enseñarme a ser mejor persona, para dirigir mi vista hacia las cosas más importantes de mi vida.

Ha estado a mi lado cuando tuve que dar mi primer rollo de Cursillo, poniendo las palabras adecuadas y fieles a sus enseñanzas.

Ha estado a mi lado en las pequeñas cosas que se han sucedido en estos días, me ha apoyado con su Palabra, con sus gestos. Se ha manifestado a través de las muchas personas que ha puesto en mi camino para que me ayudasen a progresar en el camino de la fe.

Así que una vez más, tengo que decir:





Gracias, Señor, por los días que me has dado,
por las veces que me has levantado,
por las palabras que me has revelado,
por los defectos que me has mostrado,
por las personas que has llamado,
para que sirvan de guía en mi camino,
por las veces que me has llevado en tus hombros,
sin que te pesen mis defectos ni pecados.
Gracias por la belleza que me has enseñado,
por el amor que me has insuflado y por la fe
que sólo Tú me has revelado.
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