miércoles, 1 de julio de 2009

La Esperanza es lo último que se pierde...

Es una frase que escuchamos siempre vinculada a la fe, pero hoy la voy a vincular a una persona que no conozco personalmente; pero a la que voy conociendo diariamente a través de sus acciones: Esperanza Aguirre.


Me inpresiona a veces que su apellido se refiere al vocablo aguerrido, esta mujer demuestra cada día que es una aguerrida luchadora por la democracia y las libertades ciudadanas. Creo que es de los pocos dirigentes actuales que está respondiendo con medidas, no con retórica ni discursos grandilocuentes, ante los problemas generados por la crisis que azota nuestro país. Y que cada día se profundiza más.


No entiendo mucho de política, sólo soy una persona normal que vive de su trabajo y, por tanto, busco en el panorama político quien me represente y defienda con honor y veracidad. Y creo que Esperanza podría ser una buena candidata a la presidencia de este país que tiene un gobierno que nos lleva a la deriva y un partido opositor que no tiene muy claro en su camino.




Y hoy, al escuchar la última medida que ha tomado con los sueldos de su gobierno madrileño no he podido dejar de alegrarme frente a la tele y decirle ¡ole, ole y ole!...








Publicar un comentario