sábado, 29 de noviembre de 2008

Primer Domingo de Adviento



Antes de irme a descansar un poco quiero hacer un recordatorio: faltan minutos para que comience el Tiempo de Adviento, período en el que nos preparamos para la Navidad.
El pueblo de Israel era el elegido por Dios y a pesar de ello, se descarrió en muchas ocasiones. Isaías gritó desesperado:"¡Ojalá rasgases el cielo y bajases!".Pero cuando Dios mandó a su único hijo, no le reconocieron.

Jesús dice en la lectura del domingo: "Mirad, vigilad: pues no sabéis cuándo es el momento". Así nos lo advierte a nosotros ahora. Esperemos despiertos el Nacimiento, preparando los corazones para el evento. Los salmos nos hablan en metáforas muy bellas de la espera: como novias al novio, como el rey a su reina, como la tierra a la lluvia. Esperemos como los discípulos que esperan al Maestro: con la emoción y la certeza de que vamos a aprender algo muy valioso, con alegría porque somos amados por Él.
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