jueves, 26 de febrero de 2009

Para meditar

"¿Quiénes somos nosotros para condenar a nadie?. Es posible que veamos a alguien realizar algo que no nos parece correcto, pero ignoramos por qué lo hace. Jesús nos invitó a no condenar a nadie. Se debe rezar para para poder perdonar a quien nos haya herido y dañado. ¿Cómo podemos pedir perdón a Dios si no sabemos perdonar a los otros?.
No olvidemos que se trata de hermanas y hermanos nuestros.También ellos han sido creados por un amor más grande. Es posible que se encuentren abandonados por las calles porque nadie les ha dado amor y comprensión. Vosotros y yo podríamos estar en su lugar si no hubiésemos sido amados y comprendidos por otros seres humanos.
Cuando nos demos cuenta de que somos pecadores necesitados de perdón, nos resultará más fácil perdonar a los demás.
Mientras no comprenda esto me será muy costos decir te perdono a cualquiera que se dirija a mí.
A la hora de la muerte no seremos juzgados según el número de obras de mérito que hayamos realizado, ni por el número de diplomas que hayamos cosechado a lo largo de nuestra vida.
Seremos juzgados por el amor que hemos puestos en nuestras obras y gestos".
Madre Teresa de Calcuta.



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