sábado, 28 de febrero de 2009

Para meditar.



FRAGMENTOS DE VIDA EVANGELICA


Creer de corazón y de palabra.

Creer con la cabeza y con las manos.

Negar que el dolor tenga la última palabra.

Arriesgarme a pensar que no estamos definitivamente solos.

Saltar al vacío en vida, de por vida,

y afrontar cada jornada como si Tú estuvieras.

Avanzar a través de la duda.

Atesorar, sin mérito ni garantía,

alguna certidumbre frágil.

Sonreír en la hora sombría con la risa más lúcida que imaginarme pueda.

Porque el Amor habla a su modo,

bendiciendo a los malditos,

acariciando intocables

y desclavando de las cruces a los bienaventurados.



José María R. Olaizola


Este poema-meditación lo he traído de la página de los jesuítas de Castilla: http://www.pastoralsj.org/, muy interesante, por lo que todos estamos invitados a pasar por allí de vez en cuando.


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