sábado, 24 de octubre de 2009

Regalos de aprecio (premios, en fin) de los amigos a este blog.








Cuando te dan un premio, que ahora llamo regalos de aprecio (como les llama mi amigo Enrique Baregó), te emocionas y se te expande el pecho, pues sabes que no son dados a la ligera ni por halagar tu ego: son premios al trabajo y al esfuerzo que haces en tu página para llevarla adelante y compartir con los demás tus vivencias y, en nuestro caso, la fe.


Me han regalado el premio los amigos Militos y Terly, dos de los mejores blogueros que andan por aquí navegando. Pero este es un premio muy especial, más si se quiere, pues fue concebido por el amigo Ángel, tomando como ejemplo al amigo Arcendo, cuya trayectoria es una de las mejores en este mundo de las redes. Y es que su forma de escribir, la claridad de sus ideas, la firmeza de sus convicciones, le hacen un ejemplo para todos nosotros, los que escribimos sobre fe, valores morales, vida comunitaria, familia, etc. Así que, en vez de felicitarme a mí, hay que felicitar a este hombre bueno que Dios ha puesto en nuestros caminos para que nos ayude a ser mejores. Gracias Arcen por ser un ejemplo y gracias a Militos y Terly por creer que me merezco el premio.
Como todos los premio, este se comparte con muchos.

Las condiciones para entregarlo a otros son las siguientes:.

- Solidaridad con otros blogs

- Devoción a María

- Participación en las Bitácoras

- Defensa de la Vida

- Defensa de la familia


Yo quiero compartirlo con:









(Quería compartirlo con muchos más, pero ya se los habían otorgado, así que no quise ser reiterativa)
Para todos muchas felicidades y gracias por ser mis amigos y este ramito de flores




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