domingo, 8 de marzo de 2009



“Cierto día presentaron a Teresita de Jesús una espiga de trigo repleta de granos. Después de contemplarla con emoción, dijo estas palabras, que el tiempo demostrará haber sido pronunciadas con intuición profética: Esta espiga es la imagen de mi alma. Dios, en su bondad, me ha colmado de gracias, para bien mío y de otras muchas almas”.

Prefacio del libro Pensamientos, de Santa Teresita del Niño Jesús ,
hecho por el Abad de la Gran Trapa de Doligny.
Todos podemos pensar así, positivamente de nuestras vidas: eso granos de trigo son las gracias y dones que nos ha dado Dios, en su bondad. De nosotros depende hacerlas germinar y fructificar. Nadie se ha quedado sin nada, no debemos preocuparnos por eso: Dios reparte uniformemente, sólo el hombre puede abrirse a esos dones, agradecerlos y abonarlos para que crezcan dentro de sí.
Publicar un comentario