martes, 31 de marzo de 2009

Esto es muy profundo



En tí, oh Cristo, todos somos hijos del Padre por la fe,

porque cuantos de nosotros fuimos bautizados en tí,

nos hemos revestido de tu persona.

Ya no hay judío ni griego, ni blanco ni negro;

no hay esclavo ni libre, rico o pobre; ya no hay varón ni mujer.

Porque todos somos uno en tí, Señor, y si somos tuyos,

entonces....somos herederos según una promesa.

Y esperamos el día eterno en el que estaremos contigo

y con todos aquellos a quienes les ha sido dado participar de tu vida.

Paul Hilsdale, sobre Gal 3, 26-29.
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