viernes, 15 de mayo de 2009

Una alegría en casa.

No hablo mucho de mi Antonio porque es un hombre discreto y tímido y no goza de que se le presente mucho; pero hoy no puedo evitar hablar de él. Y es que ayer se graduó con muy buenas notas, de Técnico en Radioterapia. Hasta hace dos años trabajó y estudió para Técnico de Transporte Sanitario, donde llevó a cabo una labor destacada en su ambulancia, prestando ayuda, muchas veces imprescindible, a los médicos con los que trabajaba. Es una persona seria, responsable y respetuoso del dolor ajeno. Mi esposo es un hombre justo y sabe sufrir en silencio las ráfagas de la vida, por eso es sensible y fuerte a la vez y es lo mejor que Dios podía regalarme, por eso hoy le felicito desde aquí y le reitero mi amor y mi admiración.
Mi vídeo de hoy se lo dedico con amor.




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