viernes, 15 de mayo de 2009

Yo tengo un amigo que me ama, me ama, me ama...





Hoy he estado algo disociada porque tenía mucho trabajo, pero al llegar a casa leo los comentarios a la entrada anterior y quiero decirlo ahora ¡GRACIAS A TODOS POR SU APOYO!. Dios es tan misericordioso y bueno y me ama tanto que les envía a darme sus manos en fraternal apretón, para que no esté sola en las tribulaciones. "El Señor es mi pastor, nada me falta" y ustedes son el medio del que se vale para que mi soledad se comparta. Por eso, a TODOS: ¡GRACIAS DE CORAZÓN!

Este es el verdadero valor de la fe: el amor del Padre que se da al otro, como Jesús dijo "amaos los unos a los otros como yo os he amado".



¡A TODOS!

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