domingo, 17 de mayo de 2009

Cosas de niños

No se por qué recuerdo esto ahora, en este mismo instante. A veces los recuerdos se agolpan y no puedes distinguirlos; otras, como ahora, te asaltan con toda la frescura de unas neuronas sobre las que no parece haber pasado el tiempo.

Me explico: cuando éramos niñas vivíamos en un edificio de cuatro plantas; nuestro piso era el segundo. Nuestra habitación daba a un solar de unos vecinos que se dedicaban a hacer ruedas de carretas y nosotras (en aquellos tiempos que rememoro sólo estábamos mi hermana mayor y yo) les llamábamos "amigo", aunque eran dos hermanos, no les distinguíamos por sus nombres o caracteres físicos: sólo eran "los amigos". Pero no voy a hablar de estos singulares personajes de mi infancia.
Como la cama era grande y compartida, nos pasábamos horas enteras acostadas, mirando las nubes y los árboles por las ventanas y jugábamos a descubrir formas ocultas en ambos elementos naturales.. Era un entretenimiento sencillo pero eficaz, porque en ese tiempo ni siquiera hacíamos bulla.
Y veíamos muchas cosas en las nubes: caras de personajes de los libros que leíamos (en una ocasión llegamos a ver a Sherlot Holmes), animalitos del bosque de Blancanieves, brujas con escobas y todo, y animales feroces de todo tipo: leones, panteras, dragones (mis preferidos), elefantes (por supuesto: todos como Dumbo).

Y he aquí que he encontrado unas imágenes singulares y bellísimas de nubes:






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