miércoles, 15 de abril de 2009

Punto de encuentro.

En nombre de Jesucristo, echa a andar.



Madrid está vacío, pero esta iglesia está llena. Así despedía un párroco a los fieles el día de la Vigilia Pascual. La "multitud que llenaba casi todos los sitios de los bancos de las naves" se sintió halaga. A mí algo me "sonó raro", sobre todo viendo el color del pelo de los asistentes...blanco, muy blanco.


Era cierto: la iglesia estaba casi llena. Todo había sido precioso, sobre todo los cantos y el desarrollo bello de la celebración. Pero la "lógica" de la argumentación me dio que pensar. Cuando me sitúo en la órbita del Evangelio, la agumentación que tiene como modelo a las matemáticas me parece inadecuada. Lo del Evangelo es mejor argumentarlo con otro tipo de "medidas referenciales", por ejemplo, con el grano de mostaza, con la levadura, con lo escondido, con los centavos perdidos, con el leproso curado que vuelve y los nueve que se van a casa sin dar gracias...


Me parece que es peligroso autocomplacerse en los que somos (¡por mucho que seamos siempre seremos pocos!) y olvidar a los que están fuera, a los que no creen, a los que reniegan...Una Iglesia que se complace en contar a los que vienen y se olvida de ir a los que están fuera me pareceque ha perdido una dimensión evangélica importante: la dimensión misionera. Pasear el cirio pascual por la nave central del templo es fácil. Pasearlo por la plaza pública, ¡eso es otra cosa!. ¡A eso estamos llamados!




Nos apoyamos en las lecturas de Hechos 3,1-10, Lucas 24,13-35, Salmo 104,1-4,6-9.







Oye, Señor...
Señor, tú sabes con quién hago camino,
con quién trabajo, a quién amo,
con quién vivo y me divierto,
a quién ayudo y a quién necesito.
Toda mi vida está rodeada de personas,
porque la vida está llena de encuentros...
Querría tratar a cada uno como si fues tú,
volcarme en los hermanos y ser para ellos.
La misión que tú das a mi vida es vivir para otros,
regalarme, ayudar, acompañar y gozar juntos.
Sé tú mi compañero en todo momento,
el amigo invisible que me da pistas para vivir.
Juntos compartamos nuestro estar en el mundo
para que donde estemos, se esté un poco mejor,
para que en los conflictos, pongamos armonía
y llenemos juntos el mundo con tu Amor.
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