domingo, 12 de abril de 2009

Primer Domingo de Pascua.

A partir de hoy, voy a poner en mis entradas reflexiones sacadas de un librito que encontré la Pascua pasada, escrito por Mary Patxi Ayerra y Álvaro Ginel y editado por CCS. Son meditaciones que nos sirven para llegar a una conversación con Dios de forma sencilla y directa, mientras analizamos nuestras posturas cristianas en el día a día. He pedido permiso al editor, pero, como no quiero que se me atrasen, voy a publicar la primera, pues no creo que les moleste.

Cada meditación, nombrada Punto de Encuentro, se basa en las lecturas del día, en salmos que recitamos en la misa y en los rezos de diario (para aquellos que los hacen con el Magníficat o el Diurnal).

Espero que sirva de instrumento de oración para aquellos que entren el mi blog.




Meditación para el Primer Domingo de Pascua.

"Vivimos divididos. Esta fiesta de la Resurrección del Señor nos sirve para recordar nuestro Bautismo y nuestra vida de resucitados. Sí, la Resurrección comienza aquí, el día en que nos bautizamos. Ese es el día de la muerte a una manera de vivir que tiene poco que ver con la vida de Jesús. Vivir resucitados es entrar en esa manera de existir inaugurada por Jesús y aceptada por su Padre.

Los bienes de "allá arriba" que san Pablo decía que teníamos que buscar, comienzan aquí abajo: vivir perdonando, vivir entregándonos a los demás, vivir con la mirada puesta en lo que a Jesús le gustaba.

Cada domingo, cuando los cristianos nos reunimos para recordar la Resurrección-el domingo es el día semanal de la Resurrección-, lo que hacemos es escuchar la palabra y los hechos de Jesús y hacer el memorial de su Muerte y Resurrección. Cada domingo es una invitación a renovar y a avivar nuestra resurrección, nuestra vida cristiana.

Pero vivimos divididos. Nos tira aquello a lo que en las promesas bautismales dijimos que dejábamos atrás, que renunciábamos a ello. Metidos en este mundo, nuestro mundo, y en esta sociedad, nuestra sociedad, nos sentimos divididos. La Resurrección la vamos actualizando día a día cuando elegimos la manera de vivir de Dios predicada por Jesús. La Resurrección es un misterio en el que nos adentramos poco a poco, cuando descubrimos la belleza del amor, del perdón, de la cercanía de Dios, de la presencia del hermano necesitado..."

Lecturas: Hechos 10,14,37-43; Colosenses 3, 1-4(o Corintios 5,6-8; Juan 20,1-9.

Nos apoyamos en el Salmo 117 y en la Secuencia del Día.

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