viernes, 10 de abril de 2009

Jueves Santo: Cena del Señor.



De pronto Jesús ardió en amor, se levantó de la mesa

y comenzó a poner en obra los misterios

y a llevar a buen término la verdadera Pascua.

La Iglesia recibe de Él el mandato de conmemorar

al Cordero que antes de morir por nosotros

nos deja su cuerpo y su sangre.

¡Oh noche maravillosa, en la que fueron revelados los misterios,

quedó sellada la Antigua Alianza

y enriquecida la Iglesia de los Gentiles!.

Bendita seas, hora augusta, en que fue consagrado el pan y el vino.


San Efrén.
Publicar un comentario